lunes, 19 de marzo de 2018

De la mano

No es el día ni la semana, ni siquiera el mes del orgullo lgbt, ni el de la visibilidad lésbica o de los transexuales o intersexuales, ni ningún otro que se les parezca.

Por eso es un momento estupendo para escribir sobre el tema, porque no se celebra nada y son cosas que se debe respetar y poner en práctica todos los días, como con el día de la mujer que ha sido este mismo mes o el de los enamorados; que no sea algo de unas pocas horas, que tenga sentido siempre.

Empezaré por decir que no sé mucho acerca de los hombres, no lo soy y mi pareja no o es; mi relación con ellos es bastante lejana y aunque hay hombres por todos lados no es que yo me relaciones especialmente con ellos de cerca.
Por eso creo que no los conozco, no sé bien como piensan, ni lo que quieren, qué cosas les asustan y cuáles les hacen sonreír, solo puedo dar por hecho a base de tópicos y creo que eso es injusto, como siempre que hacemos nuestras conclusiones intransigentes por las cosas que pensamos saber.

Supongo que al ser mujer y pertenecer a un minoría  que lucha por la igualdad y no discriminación, siempre estoy demasiado ocupada en mirar mi propio ombligo, en estar a la defensiva pensando en un posible ataque. Sin embargo, sé que los hombres no tienen que ser enemigos, deberíamos ser todos aliados.

Me parece que tienen sus propios temas, que estamos todos tan condicionados a lo que supuestamente debemos ser y lo que se espera de nosotros, que a veces no nos permitimos ser naturales porque no está bien que los hombres lloren, ni que muestren su sensibilidad, lo hombres deben ser unos machotes, trabajar para mantener y cuidar de la familia, beber cerveza, adorar el fútbol, los coches y ser unos manitas, deben sacar a la mujer y los hijos el domingo a pasear por ahí y comer fuera, deben, deben, deben... pasa igual que con nosotras.

¿Qué hay de los hombres que aman la poesía, el ballet, que son amos de casa, que lloran como magdalenas viendo un culebrón, que son delicados y no saben ni cambiar una bombilla?

Ah, ya que son todos maricones...

En principio es más fácil y cómodo ser hombre en esta sociedad machista y patriarcal y si ya le unimos ser blanco, rubio y heterosexual es la perfección... en fin.

Quizá me esté equivocando, tal vez en este momento que tengo de empatía no esté acertando en nada, pero a mí me parece que es muy difícil ser mujer... y también hombre y no solo entre ellos sino a la vista de las féminas que desgraciadamente aún dan por hecho ciertos comportamientos que se supone que debemos tener cada sexo.


Es difícil ser diferente, es complicado cambiar y tener otra mentalidad para los que te desaprueban, lo entiendo.

Hacer lo que no se espera de ti porque es lo que te hace feliz (dentro de unos límites, evidentemente) me parece de valientes.

Todo esto viene porque hace poco vi a dos chicos gays de la mano, paseando tan felices por mi barrio y es algo a lo que no suelo estar acostumbrada porque es menos habitual que ver de la mano a dos muchachas.
Un hombre se paró y se dio la vuelta para mirarlos. Soy muy consciente de que los miró pensando algo muy diferente a lo que estaba pensando yo al observarlos.

El cuadro es una obra de la artista Piper, de su serie "Erotic dreams". Si queréis saber más sobre ella, pinchad en el enlace Piper


lunes, 12 de marzo de 2018

El abrazo

A veces conoces a una persona que tira por tierra todas las creencias que tenías sobre la humanidad y sobre la amistad.

Llega, poco a poco y de manera circunstancial y sin saber cómo, logra quedarse. Te demuestra más en pocos meses que muchas otras que conocías y se llamaban amigas desde hace años.

Te cuida, se preocupa por ti, te aconseja, te apoya, se alegra cuando te pasan cosas buenas, escucha tus preocupaciones, es cariñosa, empática, puedes hablar y contarle de todo y confías en ella porque sí y eso que con el resto no eres de esa manera; conclusión: la tienes que querer y no te arrepientes porque te sale de corazón y es alguien con quien hablas cada día y si falta uno, la extrañas. 

Otras veces conoces a una persona muy diferente de las demás; te advierte que es difícil, que es poco sociable, que se agobia, que no sabe si se quedará y que no siempre quiere cariño del resto de personas. Es tan complicada que, sin remedio, la adoras.

Con la primera puedes ser tú y también con la segunda. Lo malo de esta historia es la distancia; vivir a decenas de kilómetros y no poder compartir nunca el tomar algo en una bar, o una exposición en un pub o un recital de poesía en una cafetería.

Y de repente un día, sales por ahí con el coche de unos amigos y te acercas donde ellas están pero vas a otro desvío y sabes que se encuentran tan cerca y tan lejos a la vez, que te duele la cabeza solo de pensarlo.

Sigues disfrutando del paseo, del día, comes fuera, haces algunas fotos y alguien sugiere que vayamos a un sitio genial a cenar y casualmente está donde viven tus amigas o bastante cerca, lo suficiente para que una de ellas salga de casa corriendo con las ganas y la intención de poder darte por fin un abrazo en persona.

Desde luego no eres capaz de cenar tranquila y eso que el sitio donde te han llevado no puede hacer cosas más ricas, pero tú no paras de mirar a la puerta porque el cualquier momento va a aparecer alguien que lleva meses con ganas de darte un abrazo y tú también.

Al final llega el momento que te apetecía tanto desde hace meses y puedes abrazar a una y después a la otra y aunque solo son unos pocos minutos, el día de viaje en coche ha merecido aún más la pena y la reseca que te dejan las pastillas para el mareo también han merecido la pena y haber comido en un sitio un poco regular en un pueblo perdido también ha merecido la pena (porque el brownie aunque escaso estaba que no veas jaja) y te vuelves para casa con una sonrisa de oreja a oreja y repitiendo lo sucedido en el día una y otra vez para que no se olvide nada.

lunes, 5 de marzo de 2018

Energías

Todos somos energía, que vamos recargando y gastando a diario. Esa energía puede ser positiva haciéndonos sentir y vivir de forma mas alegre creando y dando felicidad a quienes están cerca o lejos de nosotros porque esta tiene la capacidad de viajar a través incluso de las palabras enviadas por mensajes instantáneos.

Evidentemente donde esta el yin también se encuentra el yang, y también nos encontramos con personas negativas o nosotros mismos en algunos momento donde todo lo vemos negro o gris depende del día, pero tenemos que ser capaces de transformar esa energía en positiva y llenarnos de ella porque es la que mueve el mundo a estés que tanta falta le hace y que estamos minando cada uno de nosotros día a día.

Tenemos que ser capaces de creer en nuestros sueño luchar por ellos y conseguirlos, además siempre tenemos algún apoyo que nos va a animar en esos momentos que estemos fatigados y nos dará ese aliento diciéndonos que cree en nosotros que sigamos adelante.

Nadie dijo que camino hacia los sueños fuera fácil pero que vamos a vivir en un mundo de lamentaciones y de y si yo....
No merece la pena esa energía positiva hay que enfocarla en lo bueno y poco a poco todo lo que nos rodea será de esta forma más positivo y llegará más cosas buenas hacia nosotros porque las estamos atrayendo.

Por el contrario si estamos lamentándonos de esto y aquello, llegarán noticias negativas y personas que desprendan negatividad a nuestra vida entrando en un circulo del que tenemos que reinvertir.

En alguna ocasión escuche a unos amigos hablando de las energías que cuando damos amor del bueno con la pareja ese amor permanece en la pareja aunque el hombre necesita cargarse mas que la mujer pero en cambio si ocurren encuentros fuera de la pareja esa energía buena, positiva, que transforma se pierde.

Y es así de sencillo somos energías y cuando abandonamos la envoltura que tenemos en el plano terrenal y vamos a formar parte del mundo de otra manera siempre será mejor de hacerlo habiendo teniendo buenas experiencias que siendo una energía triste y atormentada.

Con esto os brindo la oportunidad de pensar y dar amor y positividad por donde quiera que vayáis y todo empezará a fluir mejor en vosotros mismos.

lunes, 26 de febrero de 2018

Día de Andalucía

Esta semana termina el mes de febrero, así que el miércoles es por fin día 28; la mayoría pensarán que no tiene nada de particular salvo que es el ultimo día del mes más corto del calendario.

Sin embargo hay una comunidad que sabe muy bien de lo que hablo, Andalucía. Podría contaros que ese día se celebra el referéndum que en 1980 dio plena autonomía a esta comunidad, pero entonces me pondría modo enciclopedia y no me paga nada.

Como la mayoría sabéis soy de Madrid, pero hace muchos años que vivo en esta maravillosa tierra que es Andalucía y aunque no cambiaría nunca mi ciudad natal porque la adoro, creo que si no hubiera podido nacer allí me hubiera gustado ser de Andalucía.

Creo sinceramente que es una tierra maltratada, que tiene mala fama fuera de aquí, que se ve a su gente como vagos, fiesteros y gente inculta, entre otros apelativos nada cariñosos.

Admito que antes de vivir aquí la imagen que tenía de ellos era de que siempre están con las gracias, el picha, el illo, la feria, las sevillanas y la copla. también creía que hablaban raro, que costaba enterderles y resumiendo mi percepción, estaba convencida que el andaluz era como lo hablaban Los morancos.

Pero ahora, vivo con ellos, los veo, los oigo, me quieren y los quiero y sobre todo me han enseñado tantas virtudes, tantas cosas buenas de sus costumbres y su carácter, que sinceramente los admiro.

Dicen que son vagos, me gustaría saber quien dijo eso; no les ve levantarse pronto para ir a trabajar a oficinas, tiendas, al campo, hospitales o colegios como el resto de España.
Que son fiesteros, pues sí y ¿qué cosa tiene eso de malo? Cuando se termina de trabajar y es fin de semana o fiesta se sale a una terraza, a una discoteca o a donde cada uno le de la gana, como en todos sitios. 
Que tienen feria, semana santa, romerías, pues en el resto de ciudades igual, a lo mejor no son tan magnificas como las de aquí y la envidia hace el insulto. 
Que son incultos y hablan mal, pues si os parecen incultos Juan Ramón Jimenez, Manuel y Antonio machado, Federico García Lorca, Rafael Alberti, María Zambrano, Carmen de Burgos, Ana Rosseti, Victoria Kent, Velazquez, Murillo, Zurbarán, Séneca, Becquer, Picasso, Góngora, Manuel de falla, Paco de Lucía... podría seguir dando nombres de andaluces célebres en artes y ciencias, pero como dijo aquel, quien quiera saber que se compre un libro.

Los andaluces me han enseñado hospitalidad, generosidad, naturalidad, alegría, que con poco se puede hacer mucho y que eso de aparentar no sirve para nada.

Andalucía es color, comida buena, playas preciosas, nieve, desierto, arte, cultura, gente increíble, sencilla y de buen corazón que te da todo.

Al final creo que nadie es mejor que nadie, ni más listo, ni más guapo, ni mas maravilloso por ser de una u otra región, pero tampoco es menos; y estoy harta de ver como se ataca y se castiga a Andalucía cuando luego todo el  mundo quiere venir a veranear y a vivir sus fiestas, por ejemplo.
Si lo hacen será por algo y por favor, vamos a dejar los tópicos de Andalucía y del resto de España, al menos esos que hacen tanto daño y vamos a respetarnos un poquito más, que todo somos españoles, pero aún más grande, somos humanos y ahí entramos todos.
Feliz día de Andalucía a todos.

Y como regalo, os dejo a mi querido Manolo Báez, por supuesto, andaluz, con quien he tenido el gusto de compartir escenario en algunos recitales poetico-musicales. Espero que os guste la canción que tiene mucho que ver con todo esto.

lunes, 19 de febrero de 2018

Like a river

Decían que ella era rara, que no se parecía a nadie más, que no era una chica normal y quién sabe si aquello era verdad.

Llegó en un momento donde los milagros eran necesarios en este mundo y yo la busqué como una desesperada, agarrándome a ella y deseando que los astros dijeran la verdad y fuera el ser que me escucharía y que comprendería mis males, que sabría aconsejarme donde los demás no supieran y me enseñara a a ver la realidad desde sus pocos años como si tuviera muchos miles atrás.

Creo que al principio no quería quedarse, desconfiaba de mí, de ella y de la vida en general; no se quería ni se valoraba y pensaba que valía tan poco que no merecía mucho de los demás, pero yo sé que en el fondo lo deseaba, necesitaba querer, que la quisieran, pero nunca quería dar molestias a los demás con su propio drama y hubiera preferido sufrir sola todos los males del mundo a tener que cargar a alguien más con su dolor.

Sin embargo era revolucionaria, protectora de los animales, luchadora por las causas sociales y que siempre parecen tan perdidas, creía que granito a granito se podría cambiar el mundo aunque quizá no fuera nuestra generación quien lo viera.

Recuerdo que conmigo era muy empática, que sus circunstancias de vida le hacían asemejarse a mí y decía que la entendía mejor que personas muy allegadas y también me entendía en los momentos de mayor locura porque estábamos cerca, unidas por esa particularidad.

Admito que me costó entenderla o al menos respetarla; que su forma de ser y comportarse me parecía tan extraña que a veces repercutía en mí y me dolía. En ocasiones me regañaba a mí misma porque no tenía razón.

La considero importante, diferente en cuanto a interesante (normalmente la simplicidad me aburre) y le prometí que estaría aquí pasara lo que pasara y lo cierto es que aún cumplo mi promesa.

Quizá es ella quien, a veces, me parece que no está; o a quien veo demasiado lejos desde hace tiempo, como si se hubiera conformado o creído que he tomado prestado un relevo de ella y que llegó para una misión finalizada y que ya no me hace falta...

Me repito que no me hace daño, que está dormida, que ya averiguaré si quiero que todo vuelva a cambiar y estar como antes o si solamente voy a seguir y dejarme arrastrar como si fuera un rio, por la corriente.

lunes, 12 de febrero de 2018

Sofocar el calor

Esta semana es el día de los enamorados y en vez de hacer una reflexión sobre lo que significa, lo que se regala, si es invento de este o del otro... voy a compartir con vosotros un poema.

Sofocar el calor

Ahora que las temperaturas están elevadas,
como marca el termómetro de tu piel,
déjame que te refresque
y alivié tu sed
de una forma diferente 
que solo a ti me apetece hacer.

Pasaré un hielo por tus labios 
recorriendo tu cuello llegando a esas mesetas
desde donde me gusta contemplar tu ser;
no seguiré el camino rápido
porque sino, me quedaría solo con tus dedos húmedos
sin ver tu placer al pasar por esa espalda desnuda,
impregnada de gotas que por tus poros,
aclaman con urgencia que vaya a ver.

A estas alturas,
queda una yema en mis dedos
que dejo caer por tu entrepierna
para que se funda el placer.
Un buen desayuno empieza bajo las sábanas.


lunes, 5 de febrero de 2018

Booktrailer Huevos revueltos para desayunar

Ver publicado tu primer libro es el sueño de cualquiera que desea ser escritor y la sensación que experimentas cuando por primera vez tienes tu ejemplar en las manos, es totalmente indescriptible.

En 2017 vio la luz mi primer poemario "Huevos revueltos para desayunar" donde cincuenta poemas consiguen sacar gran parte de mí y los lectores pueden sentirme más cercana.

Vivimos en un tiempo en el que la poesía vive un gran momento pero donde también cuenta con muchas críticas.

Por un lado, empieza a llegar a más gente que la ve cercana, menos aburrida que esa que nos enseñaban en el colegio y que a tan pocos gustaba. Desde hace algunos años, hay una corriente de poesía contemporánea que tiene temas sociales, reivindicativos, sin olvidar amor y desamor y otros clásicos, pero que ha hecho que interese a la juventud, que incluso va encantada a ver recitales, jams y se arranca a escribir.

Después están los críticos, los clásicos, los puristas que ven a esta corriente o movimiento, cualquier otra cosa menos poesía; rap sin música, prosa... pero no consideran que unos versos carentes de métrica establecida y una serie de características básicas puedan ser llamados poemas.

Personalmente no me planteo que es poesía o que no lo es, a qué llamamos prosa poética, poesía de verso libre o si lo que podemos escuchar en los slam poetry es un cuento o la letra de una canción sin la parte instrumental.


Lo que yo sé es que escribo lo que me apetece, lo que siento y podemos llamarlo poesía o no llamarlo de ninguna forma; hay sentimientos, emociones, amor y muchos otros temas con los que empatizar.

Creo que es bastante interesante que cuando vamos a ver una serie, por ejemplo o una película, podamos ver un avance, decidir mentalmente si nos interesa o nos llama la atención tras unos pocos segundos donde nos resumen lo mejor de la trama.

Eso mismo es lo que os traigo con mi libro; me hace mucha ilusión que podáis tener un poquito de lo que os ofrezco en el interior. 


Así que os dejo el booktrailer de Huevos revueltos para desayunar y espero que os guste mucho, si os apetece haceros con un ejemplar del poemario podéis adquirirlo en versión kindle en amazon  y el libro físico en la web de la editorial Círculo Rojo o escribirme a mí directamente en cualquiera de mi redes sociales que están arriba en la derecha del blog. Un abrazo y gracias de antemano.