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viernes, 2 de diciembre de 2016

Gomaespuma. Adiós II

Madre mía es releer los mensajes y darme cuenta de que nos hemos querido tanto que se sale de mis esquemas y mis baremos y mis posibles clasificaciones.

Creo que nadie siendo amiga me ha hablado como tú, con ese amor, ese cariño, esa dulzura, esa intensidad en tus palabras... pensaba que no ibas a irte nunca y que yo tendría tranquilidad porque pasará lo que pasara seguirías ahí. Han sido demasiadas cosas, echarte de menos, no encontrar a nadie tan raro como nosotras jaja y que me llenara culturalmente y profundamente por el arte y la música y la poesía... y siento el abandono, sentir otra vez ese abandono terrible.

Ojalá pudieras creer que todo lo que te digo es cierto. Perdóname todo lo que te haya dolido de mí, siempre he querido todo lo bueno para ti y te he querido y cuidado como he creído mejor, supongo que no acerté siempre, pues también lo siento, ¿qué otra cosa puedo decir ya?
No sé si te quiero ya o me acuerdo que te quiero o mi yo de esa época te quiere, no puedo asegurarlo, pero las lágrimas aún me salen cuando me acuerdo de ti. Si me siento mal con todo lo que te rodea, no es algo bueno y también por eso me voy porque no lo quiero más para mí.

Simplemente perderos me da miedo -decías- te quiero mucho, muchísimo, cada día os quiero más, necesito hablar contigo, necesito el peque, quiero quedar contigo y darte un abrazo de tres horas, se da un hilo a una chica como tú porque se lo das a quien quieres conservar... todo eso me dijiste y mucho más: las personas fáciles cansan, no estoy acostumbrada a confiar como confió en ti, salta a la piscina porque estaría llena de agua y sino, estaré yo.

Son miles de mensajes, mi pequeñita, de verdad, me dijiste todo esto entre otras cosas: "es más fácil cogerte cariño y quererte de lo que crees, eres una persona valiosa, buena e inteligente de la que estoy muy orgullosa, no voy a dejar que te escapes, no me acostumbro a que me diga te quiero alguien a quien quiero de verdad, yo te eché mucho mucho muchísimo de menos! Eres una de las personas más importantes de mi vida y que siento no saber apreciarte como realmente mereces, eres un amor, en serio, eres fantástica, no creo que te vaya a hacer daño, te estoy cogiendo demasiado cariño por momentos más y ya te quería mucho, no me pienso ir pequeñaja  ya te has metido muy dentro como para irme, te adoro, mi sari ojos bonitos!!! joder! Te quiero eres increíble, yo no quiero olvidarte, coge lo que crees que te quiero y lo doblas, tus problemas son mis problemas, si te influye me influye, te quiero, eso no cambiará, recuerda que te quiero mucho mi roquita de gomaespuma, que necesita por encima de todo dejar de ser esa roca que se empeña en ser, me haces sonreír cada vez que pienso en ti y en toda esa preciosa sensibilidad que encierras en ti, en todas esas cosas que tú odias de ti misma, y que a mí me encantan y me hacen ser tu amiga, en realidad, eres una de las personas más increíbles que conozco, nos queda aún mucho por darnos el coñazo, yo no quiero olvidarte, te quiero"

Me gustaría saber cuanto de eso era verdad, si me has querido de verdad, ¿dijiste todo eso sintiéndolo? quiero creer que sí fue cierto, que alguien que no era un amor fue capaz de quererme tanto y sentirme tan importante, no debiste haberme bajado las barreras ni haberme dicho todo eso, no debiste quererme si te ibas a marchar, ni decirme siempre buenos días y buenas noches y te echo de menos y no me voy a marchar y Sari, no debiste decirme Sari.

Creo que no sabes hasta que punto llegas a la gente, al conocerte y cuando tú empiezas a dar, por poco que sea y a decir las cosas que decías... siempre se necesita mas, se hace poco hablarte o verte y por eso cuando no cumplías tu palabra o decías o hacías algo que dolía, pues hacia demasiado daño, asegurabas que los demás teníamos expectativas contigo y que tú eras como eras y teníamos que quererte así y no echarte nada en cara, que ese fue nuestro problema.

Sé que la mitad de las veces no entendías el daño y no te enterabas de que estuviera mal, al final nos quemamos las dos, la diferencia fue que yo hubiera luchado por lo que te quería y tú preferiste cortarlo, ahora yo quiero superarlo y olvidarte, voy a sentir que ya te he olvidado y que ya ha pasado todo y que esa para mí es la realidad.

Te juro que he deseado con todas mis fuerzas que volvieras una y otra vez, que me llegara un mensaje y fuera tuyo, que sonara el tlf y fueras tú, un email... al menos que me desbloquearas de la red social donde nos conocimos.

Pienso que si fuera por Madrid y escuchara un Sari y fueras tú, no podría aguantarlo, me pondría a llorar.
Siempre decías que no era una roca de verdad, sino de gomaespuma, ahora volveré a ser un poco como la de antes, la que no lo pasa mal, la roca más diamante del mundo.

Perdóname lo malo, yo te lo perdono y queda olvidado, gracias por lo bueno. Solo que queda decirte para siempre, adiós.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Gomaespuma. Adiós

No sabía hasta que punto iba a ser difícil terminar contigo. Llevo días borrando restos de ti de mi ordenador, de mi móvil, de mi vida.

Sé que no te gustan o no crees en los libros de autoayuda, bueno a mí me hacen bien, como poco leerlos y muchas veces pongo cosas en práctica, he leído que si quieres algo tienes que desearlo muy fuerte pero también actuar en consecuencia y si yo quiero que desaparezcas tengo que borrarte del todo.
Sí, todas las veces que te he escrito que deseado que volvieras, que me perdonaras, que recordaras cuanto nos quisimos y que todo volviera a ser como antes.

Ya no quiero, me he debatido entre querer olvidarte o que vuelvas y a veces creo que ninguna solución era buena de verdad, ahora me he dado cuenta de que tampoco me sentía tranquila cuando estabas en mi vida.
Me resultabas adictiva, sobre todo al principio, soy muy obsesiva y estaba todo el tiempo pendiente de mandarnos mensajes, tú misma me decías que me echabas mucho de menos, que no aguantabas mas de tres horas seguidas sin escribirnos... eso ya no era sano y a penas llevábamos hablando unos pocos días.

Lo peor de todo es que al borrar todas las fotos que tengo recuerdo que me despertabas una sensación de quererte y cuidarte y es que hubiera estado siempre, ayudándote, protegiéndote, aconsejándote, mi mano y mi abrazo hubieran estado siempre para ti cuando te hubieran hecho falta.
Que ridículo es pensar en estar para alguien que te ha olvidado y que no te quiere cerca, es más, que tiene tan claro que nunca te dará la opción de volver.

Ufff te juro que ha sido leer un Sariii en unos de los mensajes y saltárseme las lágrimas. Sé que piensas que te escribo las cartas para que todos me vean como la víctima, qué poco me conoces después de todo... te he querido tanto que cuando te fuiste, el escribirte fue la única manera que me quedó de no perderte del todo, así, hablándote yo aunque no me contestaras, con una pequeña esperanza quizá de que me leyeras alguna vez, de que supieras lo que siento y lo que me pasa.

En vez de eso ves un monstruo, aún no lo puedo creer, alguien me contó lo que opinas en realidad de mí, sé que tienes recuerdos falsos o los confundes con otras personas porque hay cosas que no han pasado así y me duele en el alma como ahora me ves.
Yo te he querido siempre y defendido siempre y he deseado con todas mis fuerzas que volvieras porque no he dejado de echarte de menos y la mayoría a penas me llenan igual, es dificil que sientan como nosotras las letras y... ¿quien va a leer ahora mis poemas?
Como me gustaría que al menos me creyeras, que vieras por un agujerito que las lágrimas que me caen al escribir son verdaderas, creo que me conformaría con eso.

No hago esto porque le guste a la gente ni por nadie que no seamos tú y yo, te escribo porque te quiero hablar y no tengo otra manera, porque cuando termine esta última carta será el último adiós y de pensarlo tengo un nudo en la garganta y el pecho. Aquí en mis letras estás viva y presente, un poco como tenerte aquí cerca de momento.

Hoy es tu cumpleaños, muchas felicidades, mañana o pasado -según tú- hace un año y diez meses que nos conocimos, en unos días hará ya un año sin ti. No puedo desearte nada malo, no me sale, te desearía lo que merezcas, en realidad te deseo lo bueno y al final ya no voy ni a desearte nada, no voy a estar más aquí, no voy a cuidarte ni en la distancia, ni esperar o querer nada. Creo que esta es la carta más rara que he escrito, como decía la canción: esta es la última carta que voy a escribirte, desapareceré y podrás ser libre... y yo.

Estoy poniendo pensamientos y sentimientos sin ordenar, sin sentido seguramente, según me van saliendo, es una despedida, mi despedida de ti ¿ya qué más da? ahí lo suelto como si escupiera y cuando te saque del todo si empezaré a ser libre.

Otro mensaje... dice: te quiero mi pequeña roquita de gomapespuma, y yo te juro que rompo en
lágrimas y pienso ¿cómo coño voy a borrar ese mensaje? esa palabras son lo único que me queda de ti y es tan triste, son pasado, un pasado que ya no existe, un pasado que no es real a momento presente y ya no hay te quiero, ni te echo de menos, ni cariño alguno por tu parte.

¿Ves? por eso necesito decirte adiós, porque tú me lo has dicho hace mucho tiempo y para mí tú eres el adiós que nunca sabré darte, como decía aquel, pero que debo darte, en el fondo sé que es lo mejor.
Así que aquí estoy, borrando tus mensajes, tus correos, tus fotos y leyéndolos, solo algunos, un poco salteados y créeme, unos  son fáciles de eliminar, pero otros...

lunes, 31 de octubre de 2016

Gomaespuma. Fotos

A estas alturas no me importa admitir que el monstruo soy yo, que fue mi culpa, que no estuve en lo que necesitaste, que te di mal lo que pedías, si es que sirviera para algo, me echaría toda la responsabilidad, no me importa.

De verdad que ahora ya me da igual todo. No voy a decir que fuiste tu la mala, nunca lo pensé, nunca lo he dicho, a cualquiera le he recomendado alguien como tú, le he dicho que para mí no estás pero que quizá otros sí reciban de ti y eso, gnomito, es una suerte.

Nos hemos visto en persona tan pocas veces que a penas tenemos un puñado de fotos juntas. Hace meses que no las miraba, que estoy intentando olvidarme de ti, superar que no estás, que no vuelves, que me odias, que nada de lo que hablamos va a pasar.

Hoy me he puesto a buscarlas y ahí estás, más clara que nunca, o que hace mucho tiempo al menos. Hay una en la que estás rozándome el brazo, recuerdo ese día, fue el primero, si solo hubiera podido prever que estaríamos así ahora...
Habría sido yo la que hubiera ido a abrazarte y a darte besos. ¿Es que en todas las fotos que tenemos las dos solo se ven abrazos y besos?

Yo tan cortada y tan estúpida, no supe reaccionar a tiempo y ya no estás. ¿Por qué todavía me importa lo que te pase y lo que me suceda a mí a ti te da igual?

¿A ti te parece normal que llore? después de once meses cada vez que escribo un Gomaespuma lloro, cada vez que una amiga común habla de ti, lloro, si veo un correo tuyo, lloro, una foto tuya, lloro, tu contacto en skype lloro, tu número en mi móvil, lloro y no hay más.

Me muero por hacer esas cosas juntas aún, ir a comer, ir a un parque, ver una peli, pasear por un centro comercial, cocinar un postre, me debes tantos besos y tantos abrazos y tantos buenos días que otra vez lloro.

¿Por qué no lees ninguno? estás tan viva aquí, en los recuerdos. Desearía que no lo estuvieras, te juro que borraría todo, los mensajes, las fotos, las formas de contacto... pero es que no puedo, no puedo.

Creo incluso que tengo un vídeo tuyo por ahí, no puedo ni plantearme buscarlo si ya desbordo este mar simplemente de recuerdos, como escuche esa voz no habrá quien pueda ya recomponerme.

Te quiero, ¿sabes mocosa? mi pequeñita, mi gnomito, mi peque... vuelve porque no puedo soportarlo y las lágrimas me ahogan. 

jueves, 6 de octubre de 2016

Gomaespuma. Un día más...

Acaba de ser mi cumpleaños. El año pasado fuiste la primera en felicitarme, en este ni te habrás acordado, normal, ya no soy nada para ti, no siquiera un recuerdo, no soy uno bueno, claro está, pero si al menos fuera uno malo... no sé si prefiero eso con tal de ser algo para ti, ya.

¿Imaginas haberme llamado? Hubiera sido estupendo, que maravilloso regalo... despierta, me digo, despierta, ella no quiere saber nada de eso, ni ahora, ni...

Podías estar aquí y haberme felicitado tirándome de la orejas, dandome un abrazo y un par de besos, habríamos comido todos tarta y salido a celebrarlo, te habríamos enseñado por fin la ciudad. 

Ojalá hubieras venido más veces, todas las otras veces... ojalá hubieras venido alguna, deberíamos empezar por la primera.

Se puede vivir sin lo que sea, lo sé, lo hago. Pienso que hay gente que se va y ya no hay remedio... ¿por qué vamos a hacer igual si inter vivos siempre aún se está a tiempo?

Podrías perdonarme ya si crees que hace falta que pida disculpas, olvidarlo todo ahora... solo lo malo. olvidar lo que te dolió o lo que te contaron, lo que leíste, lo que imaginaste, lo que no vale la pena recordar y empezar de nuevo. 
Si hace falta olvida lo bueno también, destierralo, entiérralo, lánzalo al mar, a donde quieras, pero no sigas dejando que te eche una y otra vez de menos.

Hola, soy yo, si quiere me presento de nuevo, estoy aquí, si quieres puedo ser la hermana mayor que dijimos, el pilar donde apoyarte, el abrazo que siempre estará, la mano que te sostendrá cuando haga falta... y el hilo verde que no me he quitado. 

lunes, 4 de julio de 2016

Gomaespuma. Correos

Creo que todo el mundo hace de vez en cuando limpieza de su cuenta de correo electrónico, algunos todos los días, otros una vez a al semana, los más despistados quizá solo entran de vez en cuando.

Cuando yo entro y borro las ultimas novedades de ofertas de trabajo y notificaciones recientes de las redes sociales, apareces tú. Tus últimos mensajes en la red social donde nos conocimos. 
Aún no he sido capaz de borrarlos, han pasado meses desde tus últimas palabras directas por mensaje directo y yo todavía no soporto la pérdida.

A veces me siento ridícula, de hecho casi siempre me siento de esa manera, por un lado porque todos me dicen que te olvide ya, que no te importo, que no me quieres y por otro porque es verdad sus palabras y de todos modos yo, en el fondo, quiero que vuelvas.

¿Qué quieres? los humanos somos así, nos parecemos a algunos animales en eso, a los perros sin buscar más allá. Ellos también vuelven aunque los apaleas. Eso me pasa a mí contigo.

Quizá cuanto más intentan convencerme de que no vales la pena y de que debo olvidarte ipso facto, yo más te recuerdo y menos me veo capaz de hacerlo ¿Qué me has hecho? ¿Qué es lo que le haces a la gente?

Hablo con muchas personas que también te conocen - o que creen conocerte porque yo ya dudo de que alguien lo haga de verdad- y todas coinciden en que eres algo así como adictiva, "es ella", me dicen, "ya sabes". Sí, yo sé. Sé cómo eres y cómo te comportaste conmigo, sé lo que provocas en las personas y cómo te metes dentro de ellas hasta instalarte allí sin intención primera de marcharte, pero ahora sé que tarde o temprano lo haces.

Eres así, ese tipo de personas que te juran cariño, amor, eternidad y promesas de inmortalidad y de amistad eterna.

Mientes, estoy segura de que siempre mientes y nadie se lo espera, pillas desprevenidas a todas las tontas que te queremos y nos abandonas, hasta nunca, para siempre y dejas tras de ti corazones rotos, promesas rotas, esperanzas que nunca serán cumplidas, lágrimas, abrazos, palabras que fueron todas mentira.

Total, el caso es que borraba correos antiguos y han salido los de tus mensajes y los he dejado sin borrar, no he sido capaz, no he tenido cuerpo, no sé si los quiero por recordar tus palabras y convencerme de que me querías o para acordarme de que nunca fueron verdad y de que al final no te conocía, no sé, aún no me decido.

jueves, 12 de mayo de 2016

Gomaespuma. La realidad

Me estaba acordando de ti porque otra vez soñé contigo. Había sonrisas... después de todo, a lo mejor no era contigo.

Es triste porque no he tenidos muchas veces sueños donde salieras tú. La mayoría han sido despierta y quizá solo unos dos mientras dormía.
Me apena que tanto unos como otros sean mentira y que la realidad siga de la misma manera que hace meses o un poco peor, ni yo lo sé.

Que curiosos son los sueños, a veces vemos una película, hablamos con un amigo después de mucho tiempo, leemos algo interesante o simplemente se nos viene a la cabeza cualquier tontería y al llegar la noche y acostarnos "zass" nuestra mente empieza a maquinar y relacionar cosas y te hace un embrollo de no te menees, ya te ha cocinado un sueño y solo te queda verlo como si fuera una película.
Si tienes suerte será buena o al menos pasable, si no la tienes prepárate para un mal rato de pesadillas.

Yo no sé qué tuve en la cabeza ayer para que tú aparecieras, pero ahí va, te cuento lo que ocurrió.

No recuerdo el principio ni la razón pero nos encontrábamos juntas en un sala y había mucha gente.
Estábamos deseando que todos se fueran para estar solas, tranquilas y charlar de nuestras cosas sin que no nos molestara nadie.

El sueño ha sido corto, era más bien un ir y venir de personas que pasaban por donde estábamos nosotras y querían interactuar y nos distraían.
Había niños y adultos. Yo creo que hasta estaba tu abuela y tu madre jaja ni siquiera las conozco en persona y solo las recuerdo vagamente de haberlas visto en fotos.

Era completamente absurdo pero ahí estábamos tú y yo, hablando tan a gusto, sonriendo, estando...  y es que a estas alturas no necesitaba nada más.

Hace meses que no te veo, que no escucho tu voz, que no hay palabras de cariño para mí y verte así, otra vez, ha sido raro.
Solo hemos estado cerca en tres ocasiones y a la vez que muy intensas, fueron surrealistamente extrañas.

No creo que te encuentre por la calle, ni que  volvamos a hablar, no nos querremos más ni volverás a decir algo de mí que no esté lleno de amargura y desprecio.

Al menos ahí, en ese sueño, éramos las de siempre, las de nunca, quienes yo recuerdo. Nunca se sabe, quizá, no sea esta la ultima vez que nos encontremos.

lunes, 18 de abril de 2016

Gomaespuma. Tu voz

Me enteré por casualidad de que a ella le gustaba escuchar tu voz antes de dormirse, hablaba contigo y se quedaba dormida así... es normal, yo lo entiendo perfectamente.

Recuerdo como si la estuviera escuchando en este instante lo que me provocaba tu voz, tenías una de esas voces que relajan, que tranquilizan al más nervioso, que te envuelve, que te hace sonreír, que te pasarías las horas escuchando sin hablar porque te llena de esa manera que solo quien te haya escuchado sabe.

He pasado mucho tiempo al otro lado por teléfono, conocía tu manera de hablar con exactitud porque me parecía curiosa.
A veces era pausada, otras corrías y te atropellabas como una loca, a mí me hacia gracia que saltaras de una cosa a otra sin avisar y esa manía tuya de pronunciar de más las "eses" como si las "supervocalizaras" igual que con el sonido "k".

Si cierro muy fuerte los ojos parece que aún te estoy viendo. Esa forma tuya de leer lo que fuera, sobre todo tu templanza y emoción al leer poesía, tu sentimiento y candidez cuando leías mis poemas... era increíble verte llorar cuando alguno te llegaba, cuando te emocionabas, cuando no dejabas de leer aunque te cayeran irremediablemente por la cara las lágrimas. Lo sé, lo he repetido mil veces, pero es algo que tengo ahí clavado.

¿Por qué no te grabé recitándolos? hubiera llorado yo también al escucharte, al recordar como se te llenaba la boca cuando alguno te entusiasmaba especialmente y decías despacio y vocalizando efusivamente: es magnífico, enfatizando en la sílaba donde reposa el acento y la tilde en esa palabra... magnífico. Aún te oigo decirlo.

Me acuerdo de la primera vez que te escuché hablar, te llamé al móvil porque estabas preocupada, te encontrabas mal y yo sentí ese instinto protector que siempre me salió por ti y que aún te tengo aunque ya no valga nada ni pueda ponerlo en práctica -incluso en la distancia y ausencia, sobretodo porque solo me une a ti y tus cosas desconocimiento-.

Contestó al otro lado una niña de voz dulce e indefensa, insegura como si dudaras y desconfiaras de quien te estaba llamando y qué era lo que iba a pasar cuando descolgaras.
Fue una conversación rara, parecía que había miedo en tu tono y daban ganas de darte un abrazo aunque aún no te quería como llegué a quererte y por supuesto ni me imaginaba que llegaríamos a eso y después incluso a esto que ahora tenemos y que es nada.

Hace poco encontré un vídeo tuyo por casualidad, entre fotos en una carpeta del ordenador, lo vi y me harté de reír por el contenido. Cuando acabó sonreí y sentí en mi interior una gran tristeza. No lo puedo evitar, a veces todavía te echo de menos.


lunes, 14 de marzo de 2016

Gomaespuma. Un año

Después de todo, parece, que nunca has sabido quien soy. Has tenido la costumbre y tendencia de tomarte a mal casi todas mis acciones y palabras, como si yo te fuera totalmente extraña. Yo siempre he creído que me conocías, que me sabías bastante a la perfección, que te había contado demasiado y más... que había confiado tanto en ti que me leías como a un libro abierto. Resulta que no.

No es cierto que me de igual lo que te pase, no es cierto que no me importes, no es cierto que me arrepienta de conocerte y de hablarte. No me arrepiento de haberte mandado ese vídeo y sí que fuiste mi lluvia de colores...

Estaba tan enfadada, tan dolida, tan triste, tan anonadada... no podía creer que me hubieras mandado a la mierda cuando nos lo habíamos prometido todo, pero después de haber quedado más o menos en paz y deseándonos lo mejor, no pude creer que me borraras para siempre y me reboté, saqué la rabia que apenas saco y que nunca haba tenido contigo y te dije cuanto me salió y más que te hubiera dicho en ese momento.

Creo que seguimos siendo las mismas, a pesar de todo, a pesar de que no lo crees tú y por eso ya no existe el hilo. No lo creo. Me dijiste: "se da un hilo a una chica como tú".
Es transparente -aunque tú lo pusiste color- y muy largo, tan extensible que aún no se rompe, estás ahí, una vez que lo pones es para siempre y me importa una mierda que creas que no somos las mismas y por eso no tiene sentido tu promesa. 
Que triste, para mí sí o ni siquiera la promesa, estoy aquí  y estaré porque me une a ti algo que no recuerdas pero que está y por eso nos quisimos tanto y con esa intensidad y tan rápidamente.

Entiende que dijera que eras una tormenta negra. Desde que no estás no llueve con colores, es de lógica aplastante que te siento casi negra y es lo que ahora eclipsa todo de ti, no quieres estar en mi vida, no eres de color.
Y que me arrepienta de haberte conocido... es una reacción muy normal, sinceramente, teniendo en cuenta el cabreo que tenía y sintiendo que me habías fallado, me habías hecho creerte, confiar en ti, tenerte fe y me abandonabas. Pensé que me arrepentía porque ninguna amiga me había hecho tanto daño después de prometerme mil veces que no lo harías.

Todo el mundo dice que no te hable más, que te olvide, que no vales la pena, que peor para ti si no me quieres en tu vida... -¿por qué no me quieres en tu vida?- tú no eres así, no dejas las cosas a medias, no abandonas, no puedes negarme la oportunidad de hablar en persona, como adultas y decirme todo mirándome a los ojos y sin pestañear.

Lo que me pone triste y me parece increíble es que ya no vayamos a hacer todas esas cosas que hablamos y que solo te haya visto en una visita a Madrid, no me entra en la cabeza.

Iba a regalarte los libros que me gustan y que no habías leído, íbamos a terminar esa novela que empezamos juntas y a publicar nuestro libro, ibas a venir a vernos al sur y prepararíamos brownies y más postres juntas, cuando viviéramos en Madrid ibas a ser nuestra okupa, nos veríamos al menos dos veces a la semana y te quedarías a dormir en el sofá o en el cuarto de invitados después de haber estado hablando hasta las tantas, íbamos a decirnos buenos días siempre.

Cuando empecé a escribir esta carta no me creía que no fueras a volver, que ya hubiéramos hecho todo, que ya no haya nada mas, simplemente nada.

Que no, que no, que no, es que no me lo creo, por mas que me digan que lo supere ya, que te olvide ya, que no vales la pena, que le den a quien no me quiera en su vida... yo no lo aguanto, me altera la ansiedad, me crucifica contra la pared, me va envenenando por dentro.

Confié en ti cuando tanto me costaba hacerlo en la gente, estabas ahí, era por algo, busca a ver si lo encuentras, a ver si encuentras los "te quiero" y las ganas de abrazos, los "te echo de menos", los "eres fantástica", los "eres una de las personas más importantes de mi vida", los "no me voy a ir y no te voy a hacer daño", los "me has hecho llorar", "te adoro" y "eres increíble", el "roquita de gomaespuma".

                                                            ....................................

De la madrugada del 2 al 3 de febrero hizo un año que nos conocemos. He cambiado de forma de pensar desde el principio de la carta hasta este instante.

Lo que dijiste la última vez en la red social sé que era para mí y sinceramente lo que yo puedo decir ahora es que "touche" me rindo, se ha acabado, me duele lo que has dicho y tus palabras han establecido para mí un antes y un después. "Me has hecho dejar de confiar en la gente".
No sé qué es lo que tanto me afecta de ahí, será sentir que me echas toda la culpa, será hacerme sentir que yo soy la mala de todo.
Ya da igual, tú me echaste de tu vida a mí y yo siento que siempre me porté bien contigo, si no lo hice alguna vez, pues solo me queda decir que lo siento.

Que te vaya todo como desees y que antes o después encuentres lo que estés buscando.

jueves, 4 de febrero de 2016

Gomaespuma. El abrazo

Acaba de venirme a la cabeza el día en que nos vimos en persona por primera vez y que estábamos tan nerviosas. No te veía para poder corroborar tu parte, pero lo sé.

Miraba la hora, miraba la salida del metro y miraba a la gente pasar y ninguna eras tú. Temía no reconocerte a la primera. 
Solo nos habíamos visto en fotos y por skype y aunque tenía tu cara grabada en mi mente, en el fondo no sabía hasta que punto tenía el conocimiento de toda la realidad.

Mi recuerdo es verte correr y sonreír, solo correr y sonreír con esa cara tan alegre y tan jovial. Me pareciste tan joven y tan de verdad cuando te vi por fin aparecer a mi lado.

Te encontré entre la gente antes que tú a mí, subiste aquellas escaleras -las que no son automáticas, mira que eres complicada- y yo te esperaba arriba. Creo que desde que me localizaste hacías eso que decía antes, sonreír y correr.

Cuando quedaban apenas veinte pasos si quiera para que te acercaras, no te reconocí, no me hallé en lo que estaba haciendo, ¿qué estaba pasando? yo estaba inquieta esperando y solo pensé que te había visto antes mil veces, pero que no te había mirado ninguna.

Duele acordarse de ti, lloran los recuerdos...

Nos hemos dado tantos abrazos sentidos de verdad pero sin poder darlos y han sido tan pocos los que nos dimos en persona.

Es curioso que pueda contar con los dedos de una sola mano -y aún así me sobren- las ocasiones en que te vi a menos de un metro de distancia.

Con todo... no olvidaré cada abrazo. Unos fueron cortos y alegres, otros más largos y sentimentales, los hubo frescos, los hubo reconciliantes, lo hubo de presentación, los hubo al despedirse, los hubo hasta con rencor, los hubo con cariño, los hubo con certeza de volver a vernos y los hubo acompañados de sentidos "te quiero", los hubo al final -sin saberlo- para no darlos nunca más.

Ahora que ya no habrá más, es mejor pensar que nos los dimos de verdad y tenerlos a buen recaudo en nuestros mejores recuerdos.

lunes, 18 de enero de 2016

Gomaespuma ¿Me recuerdas?

Hola, soy yo, estoy aquí, ¿me recuerdas? dimos mil paseos al parque y nos sentamos en los bancos, tú no querías ir ni sentarte porque eres una "niña bien" y  no te gusta mancharte ni quedarte ahí. 

Tú preferías los bares, las cafeterías, los restaurantes. Desde que nos conocimos quisiste llevarme al circulo de bellas artes de Madrid y que nos sentáramos allí, en la terraza a tomar algo.
- Yo te llevo, yo te llevo- me dijiste aquella vez. Al final me llevaste, es cierto, admito que las vistas son preciosas pero podría tomarme en cualquier otro sitio el aperitivo.

Vimos muchas películas y nunca nos pusimos de acuerdo, decías que no importaba, que encontraríamos alguna que ver, que iríamos a las que a mi me gustaban si hacia falta, con tal de ir juntas.

Creo que una de las pequeñas o grandes cosas que nos unió fue leer, teníamos algunos gustos en común sobre temáticas, quizá en los libros de fantasía, poco más y en nuestro amor por los poemas, siempre eran los poemas, todo se resumía al final en los poemas y no me quejo de ello.

Viniste mil veces a casa a preparar pasteles y cupcakes, aprendí la receta cuando te la pedí, aún no me puedo creer que estuvieran tan buenos.

El sofá fue testigo de risas y conversaciones profundas, de chistes y banalidades, de lágrimas amargas -como las amargas lágrimas de Petra Von kant (creo que se escribía así)- y de montones de charlas llenas de abrazos llenos de cariño.

Fuimos muchas veces a comer por ahí, tu insististe en llevarme a probar ese dichoso y asqueroso tartar, yo gané aquella apuesta y te hice almorzar en la cadena del pollo frito donde aseguraste que encontraste una pluma frita la primera vez que fuiste allí. 
A veces invitabas tú y otras lo hacia yo, eso no era importante y nunca paramos de hablar ni se nos terminó la conversación ni dejamos de querernos... hasta que se hizo caprichosamente de día y desperté.

viernes, 1 de enero de 2016

Gomaespuma. Punto y final. Λόγῳ μέν… ἔργῳ δέ "Lógo mén… érgo dé" "De palabra una cosa... de obra otra."

Te he dicho muchas cosas, por teléfono, por skype, pocas en persona, te he escrito mil mensajes y varias cartas... esta es la última.

Tú has decidido por mí, ahora voy a ser yo la que decida. He decidido que se acabaron las ñoñerías, las sensiblerías, las emociones y las bajadas de barrera. Te lo voy a decir así de sencillo: Ya no volverás a importarme.
No voy a hablarte más, no voy a intentar más que seamos amigas y que quede una pequeña esperanza de solucionarlo, no ha sido culpa mía... no puedo confiar en ti, no te conozco, ya no te creo.

Me gustaría no haberte conocido, no haberte hablado jamás, no haberme metido en ese blog ni haberte invitado a formar parte de él. Fue entrar y que cambiara todo.

Es la primera vez que voy a ser absolutamente fría e insensible y que no voy a soltar ninguna lágrima -por ti ya no tengo-.

Hemos ganado una amiga estupenda que conocimos porque tuvisteis una relación y lo único que me creo de ti, lo que quiero sentir sincero y que era de verdad, que no has fingido, es tu emoción ante la poesía, tus lágrimas al leer mis poemas.

Estoy escuchando Chopin - Spring Waltz. Cuando acabe de escribir la borraré de mi lista de reproducción.





Dijiste que no me recordarías como algo malo, que te escribiera de vez en cuando... y que me querías. Me daba toda la pena del mundo pero al menos me había quedado ese consuelo, ese hasta luego. 
Dejaste de seguirme el otro día, primero de un lado, luego de otro, sin decirme nada, sin ni siquiera decir un último adiós, la definitiva despedida.

Creo que nadie me ha hecho tanto daño como tú, claro que la culpa es mía, tenías razón, yo te di ese poder y al fin y al cabo, a pocas personas he querido tanto.

Siento que todo el tiempo estuve en lo cierto, te dije que no quería confiar en las personas ni quererlas, que al final te dañaban y tú me prometiste que no, me dijiste que que saltara a la piscina porque estaría llena de agua y que sino, estarías tú, que no te ibas a ir, que ya me había metido muy dentro como para irte. 

¿Ves? todo eran mentiras, podría recordarte miles de mensajes, miles de palabras que me dijiste y que aún me dejan en shock, por una parte porque hayas sido capaz de decirlas y por otra porque yo haya sido capaz de tragármelas.

Tengo tantas sensaciones a la vez que no sé cual es más fuerte. Aún tengo que pensarlo dos veces y recordarme lo que ha pasado y la nueva situación.

Cuando te diga adiós seguramente me vendrán a la cabeza muchas más cosas que quería decirte y que ahora mismo no recuerdo, pero ya da igual.

Nos hemos querido diez meses y ha sido una de las épocas más raras que he vivido. Marcharte de todas nosotras ha sido un gran palo, un buen disgusto, otra lección.

Después de todo parece que sí eres una tormenta oscura, casi negra para mí y que no eres ahora ya una lluvia de colores.


                                                             

sábado, 26 de diciembre de 2015

Gomaespuma. Olvidos II

Duele porque ahora era yo quien necesitaba tu ayuda y tú no has hecho nada, solo has cortado por la calle de en medio y has dicho adiós, hasta nunca y aún no lo entiendo.

Duele porque he dejado de hacer mil cosas de mi vida diaria por ti, cuando tenía que estudiar porque había exámenes, cuando echaban algo en la tele que quería ver, cuando tenía que salir a la calle o hacer algo en casa o con alguien... lo he parado todo si me necesitabas tú, he perdido horas de sueño y no me ha importado, me han dado las 4 de la madrugada o más haciendo skype o hablando por teléfono, te he aconsejado, te he escuchado, te he dedicado tantos segundos en este tiempo que si miro atrás ni me lo creo.



No, no estoy echándote ninguna cosa en cara, lo he hecho porque lo sentía así, porque quería hacerlo, porque eras mi amiga, una amiga demasiado especial y porque te quería.


Nunca he lamentado hacerlo ni creía que era tiempo perdido y ni una sola vez te he dicho que no estaba para ti.

Has cambiado, me has dejado ahí, lejos de ti, no me has llevado a la par cuando yo tantas veces he tirado de ti y tú lo sabes.

Te he recordado mil veces quien eres y cuanto vales, lo que provocas en la gente, lo que eres para mí, lo que dabas a mi vida incluso cuando no eras capaz de ver nada de eso y te he hecho llorar, has llorado con mis palabras y yo he llorado contigo.
He llorado por emoción, por alegría, por miedo... al final por dolor y por sentir una infinita tristeza.

Hay menos un grado ahora mismo en Madrid, acabo de darme cuenta de que por eso aquí se le hiela a la gente el corazón.

Si eres capaz mira atrás, cierra los ojos, piensa lo mucho que te he querido y te quiero a ver si lo recuerdas...

Solo quiero que seas consciente de que te he cuidado siempre y de que en este ultimo tiempo que no he podido hacerlo igual -y que me reprochas- necesitaba que me cuidaras tú y no que me abandonaras.

Me daba miedo que pasara, me aterraba sufrir, a pesar de todo confié en ti... esta vez era yo quien te necesitaba.



continuará...

viernes, 25 de diciembre de 2015

Gomaespuma. Olvidos I

Ya ni se decirte que es lo peor. Solo sé que debo ser la persona mas imbécil del mundo porque pese a todo, a que no estas, a que no quieres estar ya para mí yo sigo estando contigo.

Si leo que estás mal, si me entero que estás jodida, sé -porque así lo siento- que querría estar ahí y decirte que todo se solucionará y que la familia y los amores y las clases y los ánimos tienen todos arreglo y que los problemas son pasajeros y buscaremos una solución, juntas, como antes.

Me gustaría decirte que ya sabes que yo siempre estoy aquí, que te escucho, que tengo ganas de darte abrazos de tres horas como aquellos de los que siempre hablábamos y que pase lo que pase siempre te querré muchísimo y serás mi "peque".

En ciertos momentos se me olvida que tú ya no estás, que has decidido que no valgo la pena en tu vida, que solo te doy quebraderos de cabeza y problemas. 
Que curioso que sea eso mismo lo que tú me das a mí y de todas maneras te quiero, será que me acuerdo aún que eras mi lluvia de colores.



Me duele que no te hayas dado cuenta de que siempre estaba para ti y que hace dos meses y sobre todo el ultimo mes he sido yo quien ha estado jodida y tú ni te has enterado.

Me parece increíble que hayas visto mis actos como una traición o una amenaza, sé que me conoces y antes nunca hubieras creído que mis palabras han sido ataques y cosas echadas en cara.

No sé que te pasa pero me hace daño porque yo lo único que estaba haciendo era llamar tu atención así y pedirte que regresaras porque te habías ido y no te encontraba, me hacías falta, te necesitaba y tú te estabas alejando y olvidando de mí, mirando en una dirección que me resultaba extraña.

No me has visto. He estado apareciendo en tu camino como he podido pero ni te has enterado de mi presencia y te has ido apartando sin avisar.

No sé cuando te has marchado del todo. Solo sé el día exacto en que me he enterado yo.
Lo mas triste es que yo te he cuidado siempre, tengo toda la certeza y la conciencia tranquila, me da igual lo que puedan decir los que no nos conocen juntas a las dos.

Te he cuidado lo mejor que he sabido y hasta el límite de mis fuerzas, hasta que yo no pude más... tú no lo viste igual y llegó el abandono.


continuará...

lunes, 21 de diciembre de 2015

Gomaespuma. Saliendo del tren.

Ya he llegado a Madrid. ¡Esta ocasión es tan diferente! La ultima vez que vine fue hace tres meses, traía nervios en la maleta, ganas de conocerte, de darte un abrazo, de verte en persona y de traspasar por fin la pantalla que era lo único que nos acercaba.



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La estación estaba vacía, he recordado que en septiembre querías venir a toda costa a buscarnos y cuando he salido he sentido un vacío en el estómago y el corazón me ha dado un vuelco porque por un segundo pensé: ¿Y si viene? ¿Y si está ahí'? ¿Y si después de todo, esto está siendo un mal sueño y me despierto?



No has aparecido, evidentemente. Salimos deprisa de atocha, cogimos un taxi y nos marchamos sin más pena ni gloria hacia casa.

Nunca he relacionado Madrid contigo pero estas son las primeras vacaciones en las que venimos a la ciudad después de todo lo que ha pasado y me cuesta.

Debía ser una visita bonita y emocionante. Iba ha ser feliz porque siempre vemos a la familia y a mis mejores amigos y esta vez también estabas tú. La segunda vez después de conocernos en persona.

La primera había sido tan rara. Yo estaba cortada y poco cariñosa al principio. Tú eras una verdadera lapa, todo el rato dando besos, buscando abrazos, sonriendo y yo casi no te miraba.

Decías que te miraba a los ojos a destiempo, casi siempre cuando me ponía nerviosa y se supone que debía bajarlos. Te hacía gracia, eso y mis tics al estirar el cuello. 

Sabía que no ibas a ser capaz de aguantarme la mirada.                                                                                                             
                                                                                                                                    
  continuará...