lunes, 22 de febrero de 2021

Percepción alterada

Las pesadillas son sueños perturbadores relacionados con sentimientos negativos como ansiedad o miedos, que nos despiertan.

Pueden provocarlas tener malas posiciones, estados febriles, comer antes de dormir, tomar drogas o sencillamentes el estrés y la ansiedad.

¿Quién no ha tenido un día horrible en el cual se ha peleado con un familiar, le ha llamado la atención un superior en el trabajo o simplemente ha visto una pelicula con un tema desagradable poco antes de acostarse?

Al despertar tras un mal sueño nos quedamos un rato conmocionados, reviviendo mentalmente los sucesos, analizando incluso su significado, intentamos despejarnos y pensar en algo alegre para volver a dormir si es madrugada o quizá apagamos el despertador para empezar como si nada el día, olvidando la mala experiencia nocturna para concentrarnos en las tareas habituales.

A algunos pueden afectarnos sueños con monstruos, seres sobrenaturales, persecuciones, agresiones o quizá otras situaciones más leves que nos producen desasosiego, como no poder correr ante una amenaza, quedarnos encerrados en un espacio pequeño o cualquier otra circunstancia, dependiendo de la persona.


Samanta, la protagonista de la novela, Percepción alterada, también
 sufre horribles pesadillas a diario, pero pocas veces antes habrás sabido de alguien que las tenga tan intensas, terribles y perturbadoras como ella y a quien no parecen solo sucederle mientras está dormida.

La historia de Cristian Leonel, el autor, comienza poniéndote los pelos de punta, alertándote desde el primer minuto y hasta que no terminas el capítulo y vuelves a respirar con normalidad, no empiezas a ser consciente de que el libro va a ser adictivo, de que te va a mantener con los ojos muy abiertos todo el tiempo y de que seguro no te vas a imaginar en ningún momento cual va a ser el desenlace de la historia.

Tras la tensión inicial me parecía que Samanta iba a tener una vida corriente con una familia, una casa y una mudanza que quizá traería bastante contenido a la historia.

Pero lo cierto es que cualquier anticipación por parte de mi mente no podía estar más lejos de la realidad de la novela y mi desconcierto ha sido una constante hasta el último punto del relato.

No podría contar más sin revelar datos importantes a futuros lectores así que me voy a ir directamente a la opinión que me ha provocado.

Percepción alterada es una novela corta que se lee casi de un tirón si te pilla una tardecita libre o si eres un poco adicto a los buenos libros y te da la madrugada porque no puedes parar de leer un pagina mas; aunque ello te conlleve demasiado sueño al día siguiente para ir al curro o a estudiar. Vale la pena.

Está muy bien redactado, lo que siempre se agradece y no en todas las ocasiones obtenemos de un libro y aunque el autor es argentino y utiliza palabras propias de su tierra, se entiende perfectamente.

Así que lo recomiendo totalmente y espero que sea un escritor conocido muy pronto en cada lado de todos los charcos habidos y por haber.

Después de Percepción alterada y si os habéis quedado con ganas de más, podéis seguir con su siguiente libro, Alomnesia y descubrir qué sucede con Samanta.

lunes, 25 de enero de 2021

Cuando Estrella huyó de Sol

Sol era muy amiga de Luna, se habían conocido en circunstancias extrañas pero con el tiempo una gran amistad había surgido entre ellas.

Eran intensas, diferentes, se comprendían bien y les gustaba hablar y compartir buenos momentos; Sol, que era más mayor sentía a Luna como una hermana pequeña que necesitaba consejo, cuidados, ayuda.

Luna no solía dejarse ayudar, normalmente estaba deprimida y prefería estar sola y no dar la lata, eso molestaba a Sol porque no la sentía como una carga, pero lo respetaba y guardaba sus espacios y tiempos.

Luna tenía una hermana mayor de sangre, se llamaba Estrella y era muy diferente a ella; un dia Sol y Estrella también empezaron a hablar, la una conocía de la otra porque Luna les contaba sus peripecias, pero hasta entonces nunca se habían saludado.

Estrella no convencía mucho a Sol, era más seca, menos profunda, parecía más equilibrada y por eso no la creía tan interesante como a Luna; sí, puede que Sol fuera un poco tóxica o sencillamente masoca.

Sol se puso enferma, estuvo sintiéndose mal durante bastante tiempo y para su sorpresa Estrella estuvo cerca, pendiente, preguntándole, interesándose y ablandó el corazón de Sol, que era como una piedra dura y costaba llegar a su interior.

Sol se recuperó y su amistad con Estrella siguió creciendo, descubrió que se entendían, que tenían mil cosas en común, que podían contar la una con la otra y que tenerse cerca hacía su vida mejor.

Pasaba el tiempo y Sol tuvo pequeños desencuentros con Luna, pero todo iba de maravilla con Estrella. Arcoiris era la novia de Sol y también se llevaba muy bien con ella.

Un dia Estrella se enamoró y se echó de novia a Nube, que era también estupenda y que se hizo muy amiga de Sol, y Arcoiris.

Todo era bueno entre ellas, todas amigas, todas se llevaban bien, todas se querían y siempre estaban las unas para las otras cuando se necesitaban; algunas eran hermanas, otras novias, o mejores amigas. Una especie de familia bien avenida.

Un día se reunieron todas y tras un malentendido que nadie llegó a aclarar, Estrella huyó de Sol, la dejó confusa y deprimida, sin saber que hacer, sin adivinar cómo arreglar la situación.

Luna recogió el testigo y dijo que lo mejor era que ellas también se dejaran de hablar, que en realidad no se soportaban.

Estrella decía que tenía un daño muy fuerte, Luna ya había sentenciado por su lado y Nube permaneció en medio una temporada. Arcoiris fue quien más se cabreó porque no fue capaz de entender nada de nada y Sol vivió el acontecimiento unos meses en estado de shock.

Pasado un tiempo, Nube también se marchó aunque sin decir adiós. Arcoiris lo siente aunque no dice mucho al respecto, pero Sol sigue echando mucho de menos a Estrella, no ha vuelto a encontrar nadie igual a quien contarle sus alegrías y sus penas, ni siquiera es capaz de pensar en Luna porque su último discurso le dolió demasiado y Nube que prometía ser alguien importante también, hace mucho que el viento se la llevó.

Algunas veces cuando sueña las ve y se despierta luego con mucha pena, se adentra en el bosque y se pone a pasear, a escuchar los pajarillos y el viento y todos se sigue preguntando por qué aquel día Estella huyó de Sol.



lunes, 7 de diciembre de 2020

Reseña de libro: Cuarentena

¿Alguna vez habéis deseado algo con tantas ganas que os ha hecho luchar con todas vuestras fuerzas para conseguirlo?

David Costa Doñate lo ha hecho infinidad de veces y así lo cuenta en su libro Cuarentena; publicado con la editorial Círculo Rojo en este peculiar año 2020.

Cuarentena es una autobiografía del autor, donde abre su corazón y su alma y comparte con quienes le quiera leer, sus vivencias desde muy temprana edad hasta el momento presente.

En un gesto de valentía y sinceridad, habla de él mismo y de algunas personas de su entorno. 
Sin perder la buena educación y el respeto, da su sitio a cada uno de ellos y expresa lo bueno y menos bueno que le han aportado a su existencia.

Quien lea su libro, podrá darse cuenta enseguida de que el autor es un hombre que se ha hecho a si mismo y aunque en muchas ocasiones ha tenido la suerte de recibir ayuda, es un luchador incansable, que en un momento duro de su vida supo darle un giro a tiempo para convertirse en una admirable persona.

Tras unos comienzos nada fáciles, David cuenta como se apartó un poco del camino recto en una etapa de su juventud y también la forma en que, con empeño, logró reconducir su vida.
Una llena de aficiones que describe según vamos leyendo capítulos y que hacen que conozcamos mejor al protagonista de Cuarentena.

Es un libro que se lee fácilmente, pues te invita a seguir descubriendo más sobre sus vivencias; igualmente es alentador si no estás pasando por uno de los mejores momentos, pues te ayuda a seguir levantándote cada día pase lo que pase a tu alrededor y no deja de animarte para que no te rindas.

Sin hacer demasiado spoiler para no estropear su contenido, puedo contar que el libro está lleno de fuerza de voluntad, motivación y superación; sobre todo la superación personal.
David demuestra en sus letras que la fuerza mental es, en los momentos más complicados, muy importante, porque sin ella quizá nos rendiríamos demasiado pronto ante las adversidades.

En sus palabras no dejamos de sentir su agradecimiento a todos los que están o han estado con él en su vida, el cariño que les profesa y el convencimiento de que la vida sería mucho mejor si todos tuviéramos buenos sentimientos y más capacidad de ayudar y amar al resto de seres humanos.

La enseñanza de esta obra es claramente que no hay que darse por vencido, que debemos esforzarnos por lo que queremos y que los sueños se pueden cumplir si vamos con fe y mucho trabajo a por ellos.

¿Y tú, has leído la novela de David? 

lunes, 9 de noviembre de 2020

La memoria de los peces

¿Has escuchado alguna vez que la memoria de los peces es pequeña, insignificante, ínfima del todo?

Estuve investigando y la creencia popular es de que dura unos treinta segundos, sin embargo algunos estudios revelaban que podía durar hasta unos doce días; ¿la verdad? Vaya chasco.

En la casa tenemos varios  acuarios, pero no soy yo quien se hace cargo de este menester, es decir, sé lo justito y en lenguaje de andar por casa, peces de agua fría, peces de agua caliente, peces de agua salada (que me perdonen los expertos por mi bajo nivel de conocimiento).

Siempre había escuchado que hay que tener cuidado con la cantidad de comida que se les echa en el acuario porque comen hasta que revientan y yo había dado por supuesto que era porque no recordaban haber comido antes, que lo de la memoria de pez duraba unos pocos segundos y afectaba entre otras cosas a este tipo de comportamiento.

Si lo piensas es bastante triste, recuerdo haber visto una película una vez donde un personaje había tenido un accidente o algún tipo de problema médico que hacía que la memoria solo le durara unos pocos segundos o minutos si acaso; el caso es que adoraba ver anuncios, era lo único que duraba tan poco que podía seguir el hilo sin perderse. Se me quedó grabado, no sé a santo de qué lo recuerdo.

Lo cierto es que en la vida suceden tantas cosas, buenas, malas, regulares, que algunas querríamos recordarlas claramente para siempre y otras sería mejor olvidarlas como si nunca hubieran sucedido.

¿No os habéis planteado nunca le hecho de poder borrar recuerdos? Sí pudieran hacernos hipnosis o alguna otra terapia y hacer desaparecer recuerdos o incluso toda la memoria?

¿Valdría la pena dejar de recordar sucesos malos y tener paz en ese sentido a cambio de perder también todos los buenos?

Me hace pensar que no sería capaz y que por muy mal que me encuentre o deprimida que me sienta o desgraciada si llega el caso, no hay nada tan malo que quiera hacerme deshacer de todas las cosas buenas, de todos los preciosos momentos vividos, de las risas, del cariño, de la felicidad que he sentido en tantas ocasiones.

Quizá la vida no es especialmente fácil y no siempre parece feliz o buena, pero creo que cada día hay algo bueno que valorar y que hace que haya valido la pena vivirlo.



 

lunes, 12 de octubre de 2020

Hace demasiado tiempo...

Hace demasiado tiempo que no leo, 
que no escribo; 
demasiado tiempo que no sé lo que es teclear sentimientos y pasiones, 
dudas e inseguridades, 
miedos y decepciones, 
alegrías y amarguras.

Por eso siento que me pierdo. 
Aunque si echo la vista atrás,
no soy capaz de recordar 
cuando he sido yo y no las circunstancias,
cuando me he sentido feliz de verdad 
y no ese paripé de dejarme llevar por la corriente 
que es la vida y los días,
las personas y las vivencias que llegan 
y que deciden por ti si no te paras a echarles cuenta 
y ser consciente de que no eres tú quien está viviendo.

Hace tanto que tengo la sensación de que solo sobrevivo... 
como si en el fondo 
supiera que un día tengo que coger el toro por los cuernos 
y cambiar mi vida;
pero no lo hago y no me libero 
y por eso no vivo 
y simplemente dejo que pasen los días 
como si alguna vez, 
por obra y gracia del espíritu santo, 
o como cosa de magia, 
todo pudiera dar un cambio 
y me sintiera, por fin, 
feliz desde por la mañana al despertar 
hasta que me acostara.

Seguramente toda la vida he tenido miedo.
Pero no de ese que se viene y se va 
según la circunstancia, 
sino verdadero y puro miedo. 
Un miedo desmesurado y casi paralizante 
que me ha impedido hacer demasiadas cosas.

Miedo a pasarlo mal,  
a que las acciones y omisiones de las personas que quiero 
o que no quiero me duelan demasiado 
y el daño sea insoportable, 
miedo a mi propia ansiedad 
que me resulta casi insodomizable.

Miedo por mil razones más,
pero sobre todo,
miedo al miedo.

lunes, 13 de mayo de 2019

Reseña. La Llamada

La primera vez que vi la película me quedé anonadada; algunas veces me pasa eso, es una sensación bastante parecida a cuando terminas un libro y te ha calado tanto que necesitas un momento para respirar, un tiempo para reflexionar, algo así como eso a lo que llaman resaca literaria pero con el mundo audiovisual.

Lo primero que tengo que decir es que las protagonistas me encantan, a Macarena García la vi la primera vez en un capítulo de la serie Hospital Central interpretando un papel de una adolescente lesbiana que me pareció entrañable; otra serie donde me encantó fue en El ministerio del tiempo.

Anna Castillo es mas jovencita pero ya lleva una buena trayectoria también, es una profesional, desde luego, no recuerdo dónde la vi por primera vez pero en esta película me encantó y ya estoy buscando más trabajos suyos.

Belén Cuesta es mas de mi quinta, ha actuado en varias películas y series de televisión así que es muy conocida igualmente y desde luego aquí hace un papelazo.

De primeras puede parecer que la historia no tiene ni pies ni cabeza, que el argumento se sale de fantástico y es quizá incluso algo irreverente si sois católicos apostólicos y romanos como se suele decir, pero a mí me parece un atrevimiento brutal.

Personalmente, me pasé la mitad de la película riendo, los diálogos son para partirse y es que tienen cada ocurrencia, que resulta muy fresca y moderna, con un lenguaje cercano, coloquial con algunos puntos de vulgar donde ves algunas carencias intelectuales de los personajes, pero que vienen al pelo y están muy bien construidas, así que no molestan nada aunque seáis quisquillosos con estos temas.

La trama sucede en un campamento de verano, nuestras dos protagonistas principales son  adolescentes y las otras dos son nada más y nada menos que monjas.

Las chicas más jóvenes parecen las típicas de su edad, les gusta la música del momento, salir de fiesta, los chicos, fumar, alguna que otra droga, desafiar un poco a la autoridad, hacer sin pensar y ver luego las consecuencias...

Según avanza la película, vamos viendo que las protagonistas van cambiando a pasos agigantados, tienen algunos momentos de soledad y reflexión donde ven que ya no se sienten igual que antes, que en realidad desean otras cosas, cosas en las que no habían reparado antes y que a veces es bueno cambiar. 
Se dan cuenta de que no hay que conformarse con la vida que tenemos, sino buscar, cueste  lo que cueste y pese a quien le pese, lo que de verdad nos hace felices.

Es curioso como las cuatro aún siendo tan diferentes acaban empatizando, ayudándose y compartiendo su tiempo, experiencias y llegan a  ser importantes en la vida de las demás.

Si hay algo que me encanta de la historia es la relación entre Susana y María, empiezan como unas niñatas super amigas, después se alejan porque tienen su propio cambio interior que les hace buscar cierta soledad, pero en cuanto se necesitan vuelven como si no hubiera pasado nada, más maduras y queriéndose y apoyándose más que nunca; con una relación sana, íntima, de total confianza y demostrando que son la una para la otra, de las personas más importantes en sus vidas.

La Llamada es, entre otras cosas, un descubrimiento personal de cada protagonista, un despertar sobre ellas mismas y sobre lo que tienen alrededor, un grito al amor libre por el que luchar, sea como sea.

Creo que el mensaje más importante que nos da esta película, que por cierto es la adaptación al cine de una obra de teatro, es que si escuchamos una llamada tenemos que seguirla, aunque nos equivoquemos, pero si es lo que deseamos con todas nuestras fuerzas, por más loco que nos parezca, tenemos que perseguir los sueños.

¿Habéis visto la película o quizá la obra de teatro? Me encantará saber si también habéis sentido una llamada. 

lunes, 6 de mayo de 2019

Caída de mito

Estoy segura de que lo he dicho muchas veces y para quienes no me han leído nunca lo vuelvo a comentar, soy una persona altamente intensa.
Me considero emocional hasta la médula y todo el mundo "sensaciones y sentimientos" es extremadamente importante para mí.
No está de más comentar que también tengo en mi haber otras "virtudes" como el hecho de que soy un poco obsesiva, bueno no, mentira cochina, muuuuuyyyy obsesiva.

Una de las cosas que me encantan es ver películas y series, ademas de leer y escribir que me apasiona; así que suelo tener la costumbre de buscar sobre la serie o película que sigo o que he visto, para recopilar más información.
Busco sobre si está basada en libros, quién es su director, si habrá más partes y sobre todo investigo acerca de los actores que intervienen en ella.

Algunas veces se da la circunstancia de que alguna de las actrices me encanta, aclaro que no es porque sea la más guapa de turno ni van por ahí los tiros, sino que me llama la atención por algo en particular.

Con el tiempo en que vivimos donde todo es tecnología y redes sociales, es muy fácil seguir a los famosos que nos gustan y que admiramos, ver lo que comen, donde viajan, escenas de sus trabajos, familia, amigos, mascotas... es parte del día a día, leemos sus opiniones, nos enteramos de la música que escuchan y hasta sabemos a quienes admiran y siguen ellos.

Yo desde luego tengo varias redes sociales, sigo a personas que me interesan y me siguen a mí. Algunos están interesados por el blog, porque han leído mi libro, porque también son blogueros, escritores, youtubers, o simplemente amantes de la poesía y de la lectura en general o por mil razones más que hacen que nos gusten las cuentas de unos o de otros.

Siempre que me escriben procuro contestar, admito que algunas veces puede que no lo haya hecho porque he leído el mensaje corriendo o en un momento en el que no podía contestar y quizá luego se me ha pasado, pero considero que si todas las personas tienen sentimientos y nadie es más que nadie aunque sea público o famoso, lo menos que podemos hacer es ser educados.

Por lo general soy una persona introvertida, me cuesta eso de echarle valor a según que cosas o circunstancias, pero de vez en cuando tengo un arranque de valentía y me dejo la vergüenza en casa y entonces hago cosas como escribir a una persona que me encanta en una red social.


A veces cuando admiramos a alguien que nos parece inalcanzable nos vemos muy pequeños a su lado o como si no tuviéramos derecho a dirigirnos a esa persona y hablarle, nos cortamos a nosotros mismos pensando: ¿y quién soy yo para decirle nada? ¿Cómo me va a contestar?


Sin embargo a veces contestan, puede que con un gracias escueto aunque educado, quizá  con total naturalidad te escriban un mensaje largo y amable o incluso que empiecen a mantener unas charlas agradables y esporádicas.


He tenido de las tres. Si ha sido con cantantes o actrices o gente del mundo audiovisual la respuesta ha sido muy corta, desde un emoticono hasta alguna frase de un par de líneas. 

En esas ocasiones te sale la vena friki y fan fan de póster o de adolescente flipada e histérica porque te han visto, leído y contestado y te hacen la más feliz del planeta por unos segundos. Luego te das cuenta de que es una chorrada y la emoción baja hasta ponerte de nuevo en la tierra y realidad.

Cuando me he aventurado a escribir a personas del mundo literario he tenido algo más de suerte, primero fue con una escritora de novela hace más de quince años y por correo electrónico, ya que eso de las redes aun como que no y luego con una poeta muy conocida que también resultó un encanto. 

No sé si será por aquello de que son mujeres de letras y la afición a la palabra es mayor o fue casualidad, pero el caso es que fueron mucho más amables, cercanas y encantadoras y desde luego más humildes que es algo que creo maravilloso en alguien publico que no ha dejado que se le suba la fama.

Creo en la libertad y por supuesto que nadie tiene obligaciones, menos un famoso con un admirador.
Hay un actriz en concreto que me ha inspirado para escribir esta entrada en el blog; la vi en un cortometraje y me encantó, después descubrí que hacía un personaje maravilloso en una serie diaria que ayuda a ser libres y visibles a muchas personas que necesitan ser respetadas y aceptadas por pertenecer a una minoría.

En seguida me enganché a la historia, a su personaje y a ella como actriz y como parecía ser en persona, sin maquillaje.
La escribí un textaco por una red social y me contestó agradeciendo mis palabras, al tiempo la volví a escribir para felicitarla por un premio que iba a recibir y volvió a contestar con un gracias.

Hace unas semanas le vi una publicacion donde salía leyendo y pensé que me apetecía que leyera mi libro, Huevos revueltos para desayunar, el poemario que tantas alegrías y satisfacciones me está dando y que está lleno de sentimientos, de amor, de pasión , de historias reales y que conectan fácilmente con cualquiera porque todos nos enamoramos y desenamoramos, tenemos miedo, buscamos la felicidad...

La cosa es que me dejé llevar y había pensado en escribirle para decirle que quería regalarle un ejemplar y que me informara de donde podía enviárselo; aún no lo había hecho cuando vi que estaba de viaje en la provincia donde yo vivo. 
Lleva días recorriendola y subiendo fotos, incluso ha pasado por mi ciudad camino a otra contigua donde se reunió con amigos.
Pensé que esta era mi oportunidad y yo ni corta ni perezosa le escribí, emocionada e ilusionada y le dije que estaba muy cerquita de donde yo vivo y que quería regalarle mi libro, que sería genial si pasaba por donde estaba yo porque dárselo en persona estaría mejor aún.

Al poco tiempo lo vio, pensé que me contestaría con alguna excusa educada porque evidentemente no iba a perder el tiempo con una fan y que quizá me diría alguna dirección donde mandarle el regalo.

No lo hizo, me dejó en visto, me "rompió un poco el corazón" por decirlo de alguna manera y no creo que vaya a volver a contestarme.
Estoy escribiendo este post porque he sufrido una caída de mito, porque me ha dolido la indiferencia de una persona famosa que yo adoraba y me ha puesto triste.

No sé, yo escribo libros, quizá pueda ser importante para alguien como para mí lo son otros, quizá pueda alegrar a alguien con mis palabras como lo han hecho conmigo y si me escribe alguien o se me acerca después de un recital u otro evento para decirme que le encantan mis poemas o para, simplemente hablar conmigo, quiero ser agradecida y amable, tener toda la paciencia del mundo aunque mi día haya sido una mierda y demostrarle que esa persona es quien me alegra y me da vida a mí con su admiración y no al contrario.
Quizá es lo que esperaba de ella, ingenuamente, por supuesto, pero supongo que habría sido algo bonito.

¿Os ha pasado alguna vez esta caída de mito? Me encantaría saber quien os gustaba y después os ha decepcionado. Un abrazo, roquitas.