lunes, 30 de agosto de 2021

Consciente

Hace tiempo hice una especie de taller o curso sobre la conciencia, estaba aplicado a todos los ámbitos de la vida aunque un poco enfocado a nuestra misión de vida. Me explico.

La persona que lo impartía es una mujer y el curso estaba destinado solo a mujeres, a mujeres conscientes, que fueran emprendedoras, que quisieran llevar las riendas de su vida, que se convirtieran en personas empoderadas.

Asistieron cerca de doscientas personas al evento online. Me pareció curioso y muy cercano ver a tantas mujeres con la cámara encendida como si estuviéramos en una gran familia.

No sé lo que esperaban sacar en claro las demás y tampoco por qué lo hice yo, quizá porque esperaba encontrar respuestas que en realidad no estaban ahí sino en mi interior y que tal vez aún no encuentro del todo.

Lo cierto es que me hizo reflexionar bastante. La mentora es experta en varios ámbitos, es una mujer de esas que podemos llamar alternativa, espiritual, amante de la ecología, de los productos naturales, amante de los animales, de la vida sana tanto en alimentación como deporte etc.

Me di cuenta de que alimenta su cuerpo y su alma de la manera más natural posible, incluso vive en plena montaña y es amante de inciensos, aceites esenciales, dieta crudivegana y ese estilo de vida. 

Aprendí sobre energías masculinas y femeninas, yin y yan, sobre la búsqueda de nuestro equilibrio, sobre limpiezas del mundo material que nos rodea y cómo todo eso no está reñido con los adelantos tecnológicos y la vida más fácil que ellos te proporcionan. En fin, un poco de todo.

La cuestión es que nos invitó a pensar en nuestra vida, en lo que hacíamos, en el tipo de trabajo que tenemos y el que nos gustaría realizar.

¿Habéis pensado alguna vez que vuestro camino no es trabajar en una oficina o una tienda ocho horas y ya está? ¿Os habéis planteado que esforzaros para lucrar a un jefe que ni conoceis no os llena del todo? Quizá hay algo más que os llena y os hace felices, habéis nacido para dar otra cosa al mundo, estáis aquí para enseñar, para ayudar, para ofrecer otro tipo de herramientas o productos... otra cosa.

Se hablaba de que la mayoría de las personas llevan una vida que no quieren, que no les gusta, sobre todo que no les llena y que todos tenemos unos talentos que deberían ir más allá, que deberían ofrecerse al mundo, enseñarse al resto y compartirlos y que esa tendría que ser nuestra misión de vida.

Algunas de las chicas tenían muy claro lo que querían hacer, su propósito, otras estaban muy perdidas pero sabían que la vida que tenían no es la que les llenaba.

Quizá dependiendo de la época de nuestra vida necesitamos o vibramos por unos sitios diferentes, puede que no haya solo una sola cosa para lo que hemos venido al mundo, es como las personas que dicen que no tiene porque haber un solo amor de tu vida sino varios.

¿Como lo veis? ¿Os habéis planteado cambiar de vida, dejar todo lo que os es conocido y empezar de nuevo en un trabajo que os enriquezca el alma y no solo os mantenga el bolsillo? ¿Teneis claro para qué habéis venido a esta vida? Me encantará leeros.

martes, 27 de julio de 2021

Estamos hechos de polvo de estrellas

Saray García es una escritora vallisoletana que aun siendo chica de ciencias, parece haber retomado su vocación hacia las letras. Tiene en su haber dos bilogías publicadas y una novela más.

"Estamos hechos de polvo de estrellas" es el primer libro que leo de ella  y no creo que sea el último; cuando quedamos encantados tras la lectura de una historia, tenemos la tendencia natural de ir a investigar al autor para ver si podemos hacernos con el resto de sus obras, pues esperamos que nos gusten mínimo, como la primera que leemos.

Tanto es así que ya he empezado la segunda parte de esta bilogía, "Estamos hechos de gotas de lluvia" y parece que pinta muy bien.

Me hice con esta novela al cogerla prestada de esa maravillosa biblioteca y librería que es Amazon y tras leer las primeras páginas me enganchó.

Confieso que me había hecho una idea preconcebida totalmente distinta de por donde iba a tirar el libro y aunque tuve algunos momentos de duda en los que pensé tomar distancia de la historia, porque me pareció que aflojaba un poco, finalmente hubo varios capítulos que me bebí casi literalmente; Saray consiguió crear una expectación que hizo que no pudiera parar de leer.

Lo que puedo decir de esta historia es que trata muchos temas, el amor, el desamor, la familia, los miedos e inseguridades, los pequeños o grandes traumas que nos acompañan en la vida adulta porque no han sido superados en su debido tiempo y cómo las vidas, aparentemente imperfectas, pueden llegar a ser maravillosas tal cual son si sabemos apreciarlas.

La novela me ha desconcertado un poco, tiene cambios de época a modo de recuerdos o lapsus mentales de una de las protagonistas, cosa que me gusta en las historias al igual que el hecho de hablar en cada capítulo desde la perspectiva de uno de los personajes.

Al principio comienza con una serie de acontecimientos que, según iba avanzando en la lectura, no entendí por qué no se hablaba más de ellos ni se resolvían. Hacia casi el final todo el argumento ha cobrado sentido; así que paciencia cuando la leáis.

¿Si recomiendo el libro? Diría que sí, no es que haya sido la obra maestra de la literatura, pero habla de problemas cotidianos, de miedos, de sucesos que hay en cada casa todos los días, así que se hace cercano y es entretenido.

Tiene algunas partes de tensión sexual y algo más que solo tensión, así que si sois picantores, eso que os vais a llevar también de alegría para el cuerpo.

Si ya habéis devorado su novelas, estaré encantada de saber qué os han parecido las demás.

lunes, 28 de junio de 2021

Orgullo LGTBI+

Hace bastantes años que tengo este blog, como la vida te va poniendo piedras y alfombras rojas, he tenido épocas en las cuales publicaba dos veces a la semana y rachas en las que he estado aproximadamente un año de parón.

Cuando se acercaba la fecha del Orgullo LGTBI+ he escrito entradas reivindicando, promoviendo la tolerancia y la igualdad... en esta ocasión no iba a hacerlo, pensaba que otro post hablando de que en muchos países se condena a muerte ser del colectivo, en otros se pena con cárcel y algunos tenemos la suerte de que nos podemos casar e incluso adoptar hijos, era muy repetitivo.

Que asegurar que somos igual que el resto de personas ya que estudiamos, trabajamos, tenemos aficiones, practicamos deportes, nos gusta la cultura, comemos, amamos etc. es algo que no hacía falta decir.

Que relatar el hecho de que estamos en todas partes y podemos ser tu panadero, la profesora de tus hijos, el cajero del super, la conductora del autobús, por poner algunos ejemplos, es algo tan sabido ya que podría parecer irrelevante.

Que la creencia de que cada ciudadano debe ser igual en derechos y deberes, en libertades y obligaciones es tan de 1º de país democrático que tampoco sería necesario recordarlo.

Sin embargo, además de hablar como ciudadana de un país que se basa en la democracia para vivir y gobernar, da la casualidad de que pertenezco a una asociación que lucha por los derechos del colectivo LGTBI+ y gracias a eso mi visión y conocimiento sobre el colectivo se ha ampliado.

He conocido datos de delitos de odio, de agresiones homófobas, tránsfobas... de asistencias a personas que sufren acoso en sus centros de estudio, de trabajo, por parte de la sociedad en cualquier lugar publico o peor aún, familiar.

Me he dado cuenta de la carencia de leyes que cubran todas y cada una de las necesidades del colectivo, de la dejadez de la sociedad en general, del egoísmo por parte de muchas personas que ya ven sus necesidades básicas cubiertas y no son capaces de mirar las de los demás.

Estoy dándome cuenta de la poca implicación que existe ante ciertos problemas y la lgtbifobia que hay aún disfrazada de respeto y tolerancia.

Hace unos días sucedió algo en un grupo de mensajería instantánea al que pertenezco; el administrador conmemorando el mes del Orgullo decidió cambiar la foto de perfil y añadir una con una bandera del arcoíris.

Sin entrar en detalles por respetar a sus miembros y nuestra privacidad, solo añadiré que uno de los miembros vino a decir que semejante bandera a lo mejor ofendía a algunos participantes y que un grupo literario no debía incluir temas políticos, religiosos o ideológicos.

Mi percepción y creo que la de muchos más fue que osaba comparar la orientación sexual y la identidad de género con aspectos de la vida en los que sí se puede elegir ser esto o aquello, para quien no lo sepa ya os informo que ser lesbiana, transexual, gay etc. no se escoge, se es y punto.

Así que por este tipo de cosillas y bastantes más que podría seguir contando, sé que sí es necesario esta entrada y tengo claro que la seguiré haciendo cada año mientras las cosas no cambien del todo porque tristemente aún hace falta gritar al mundo que las personas somo diversas y en ello no está la perdición, sino la grandeza del ser humano.

*La imagen utilizada pertenece a la cuenta de Instagram: El martillo de tor y ha sido utilizada con su permiso.

jueves, 27 de mayo de 2021

Ojos verdes

Animarse a mirar la vida puede cambiar tu destino. Este es el subtítulo de la novela de Nadia Cecilia Lavarda, la autora de Ojos verdes.

Lo primero que me llamó la atención del libro fue la portada, sencilla, pero de un color verde intenso que me despertó mucha curiosidad.

He leído muchas novelas de este género desde mi adolescencia y hacía mucho tiempo que no me topaba con una que provocara esta sensación olvidada al leer historias de amor entre mujeres.

El relato habla de Ámbar, una reclusa que lleva muchos años en el penal de mujeres de una ciudad Argentina por un crimen que cometió de jovencita.

Empieza relatando los últimos momentos que pasa allí antes de recuperar de nuevo la libertad y sigue contando cómo cambia su vida cuando sale de allí para enfrentarse a su nueva vida.

Me llama mucho la tención la exhaustiva descripción que hace en algunas partes y como en otras pasa de una manera tan ligera que eres tú misma quien debe imaginar los sucesos.

Me recuerda a la adaptación de un libro a película, donde hay partes muy explícitas y otras no son consideradas tan importantes como para desarrollarlas en detalle. No obstante, la autora cursó estudios de cine.

Quizá por eso se me ha hecho corta, se lee muy fácilmente y personalmente lo hice de un tirón, en una tarde.

Ojos verdes, es una novela que trata muchos temas diferentes en el transcurso de su historia y llega a ser dura, a veces, si somos personas con un mínimo de sensibilidad; habla de cárcel, de abusos, de enfermedad etc.

Creo que lo más importante es que nos recuerda que el pasado tiene sus consecuencias y nos condiciona en el momento presente, en nosotros está si podemos o sabemos mirar hacia delante y superar o no.

Es una enseñanza acerca de las personas; te recuerda que en el camino te toparas con gente mala que te hará daño, pero no debemos olvidar que también hay buena que y si tenemos la dicha de que nos acompañen en el camino, nuestra vida será más rica y feliz.


Personalmente he tenido el placer de charlar con la autora en una entrevista que le hice en un Directo de Instagram y sé que su carrera como escritora está solo empezando. Podemos hacernos con su libro en latinoamérica y también en España. 

Os recomiendo seguirla en la red social para que os informe adecuadamente sobre la manera de conseguir su libro. Merece la pena leerlo.

Contadme si ya la conocéis y habéis leído su novela, me encantará comentar con vosotros.

sábado, 17 de abril de 2021

Abril, eventos mil


Quienes sentimos amor por la cultura sabemos que el mes de abril tiene un par de días en los que se celebra el arte.

Por un lado el día 15 de abril se celebra el Día mundial del arte. Este año en el que la situación está un poco mejor que el pasado, el ayuntamiento de la ciudad donde vivo ha tenido una manera muy bonita y visual de celebrarlo.

Nada más y nada menos que una exposición de mujeres artistas enseñando sus obras mediante una serie de vinilos, de medidas considerables, colocados debidamente en el suelo, cual paseo de la fama.

¿La ilusión? Que duren ahí colocados bastante tiempo y los vándalos de turno tengan piedad de ellos.

Es un detalle precioso recibir ese reconocimiento hacia las artistas que trabajan por algo tan bonito como el arte.

Se pueden ver escritoras, fotógrafas, bailaoras, pintoras, músicos, cantantes etc. y en el caso de las poetas, por ejemplo, un trocito de sus poemas.

Lo que para mí ha supuesto un regalo es estar entre esas artistas, que cuentan con su obra expuesta hasta que las inclemencias del tiempo u otro tipo de sucesos, las altere.

Para quienes no lo sepan, soy miembro de la asociación sin ánimo de lucro Roja Directa, cuya lucha es sobre todo para erradicar la lgtbifóbia y dar atención integral a todas las personas lgtbi que necesiten ayuda.

Desde allí tuvimos la iniciativa de fomentar el arte y creamos la semana del arte lgtbi, con la intención de visibilizar a pintores, escritores, diseñadores etc y reivindicar una manera libre de expresarnos sin ningún tipo de censura. 

Y aunque se haya pensado para una semana, la intención es vivir el arte cada día y cada vez que un artista lgtbi publique en Instagram , estaremos encantados si añade el hashtag #somosartelgtbi y compartiremos sus publicaciones.

Para enriquecernos un poco un más, también celebramos el día del libro este mes, concretamente el 23 de abril.

De tener la normalidad a la que estábamos acostumbrados, estaríamos disfrutando de la feria del libro cada uno en su ciudad.

Este año sin embargo, lo de celebrarlo o no es una decisión muy particular; cada ayuntamiento ha optado por unas alternativas u otras.

Por ejemplo la localidad de Los Barrios va a celebrarlo y tengo la suerte de poder participar con mi poemario Huevos revueltos para desayunar el viernes 30.

Recientemente la asociación Roja Directa ha estrenado sede allí y estará participando también con un stand desde el que ofrecerá información.

Por si fuera poco, el día 26 se conmemora también el día de la visibilidad lésbica, lo que significa que más actos o eventos se celebrarán igualmente alrededor de esta fecha.

Así que tenemos el mes repletito de acontecimientos, ahora dime ¿te los vas a perder?

lunes, 29 de marzo de 2021

7 libros para Eva

Puede que fuera por el título o tal vez tuvo algo que ver la portada, no lo recuerdo, el caso es que cuando estaba buscando libros que me llamaran la atención para añadir a mi biblioteca, me encontré con esta obra de Roberto Martínez Guzmán y tras leer la sinopsis, me la quedé.

No es que haya leído muchos libros de misterio, suspense, o novela negra y policíaca, pero de un tiempo a esta parte son géneros que me apetecen y este en particular ha tenido mucho que ver.

Admito que la historia me enganchó casi desde el principio; el primer capítulo ya te da las suficientes pistas para saber que te va a tener en vilo y que el suspense será una constante en los siguientes.

El autor consigue mantenernos con ganas de continuar con un capítulo más, con la expectación de saber que va a pasar con todos los personajes y cada pequeña historia personal que se esconde tras ellos, aunque todos formen parte de una principal.

Me gustan mucho los libros que tienen saltos en el tiempo según los capítulos y que haya algunos claramente dedicados a unos u otros personajes y subtramas.

Sabéis que no hago reseñas propiamente dichas sobre libros, sino que hablo sobre los que me han gustado y que creo que merecen ser comentados.

Por ello ni hago ficha técnica ni comparto la sinopsis, pero lo que sí puedo decir, sin estropear nada de la historia, es que me ha gustado el final porque todos tienen, en gran medida, lo que se merecen.

Toda la trama sucede a partir de un secuestro, el de Eva y esos siete libros quizá no jueguen el papel que pueden parecer solo con leer el título.

Dime, ¿has leído 7 libros para Eva o algún libro de Roberto Martínez Guzmán?

lunes, 22 de febrero de 2021

Percepción alterada

Las pesadillas son sueños perturbadores relacionados con sentimientos negativos como ansiedad o miedos, que nos despiertan.

Pueden provocarlas tener malas posiciones, estados febriles, comer antes de dormir, tomar drogas o sencillamentes el estrés y la ansiedad.

¿Quién no ha tenido un día horrible en el cual se ha peleado con un familiar, le ha llamado la atención un superior en el trabajo o simplemente ha visto una pelicula con un tema desagradable poco antes de acostarse?

Al despertar tras un mal sueño nos quedamos un rato conmocionados, reviviendo mentalmente los sucesos, analizando incluso su significado, intentamos despejarnos y pensar en algo alegre para volver a dormir si es madrugada o quizá apagamos el despertador para empezar como si nada el día, olvidando la mala experiencia nocturna para concentrarnos en las tareas habituales.

A algunos pueden afectarnos sueños con monstruos, seres sobrenaturales, persecuciones, agresiones o quizá otras situaciones más leves que nos producen desasosiego, como no poder correr ante una amenaza, quedarnos encerrados en un espacio pequeño o cualquier otra circunstancia, dependiendo de la persona.


Samanta, la protagonista de la novela, Percepción alterada, también
 sufre horribles pesadillas a diario, pero pocas veces antes habrás sabido de alguien que las tenga tan intensas, terribles y perturbadoras como ella y a quien no parecen solo sucederle mientras está dormida.

La historia de Cristian Leonel, el autor, comienza poniéndote los pelos de punta, alertándote desde el primer minuto y hasta que no terminas el capítulo y vuelves a respirar con normalidad, no empiezas a ser consciente de que el libro va a ser adictivo, de que te va a mantener con los ojos muy abiertos todo el tiempo y de que seguro no te vas a imaginar en ningún momento cual va a ser el desenlace de la historia.

Tras la tensión inicial me parecía que Samanta iba a tener una vida corriente con una familia, una casa y una mudanza que quizá traería bastante contenido a la historia.

Pero lo cierto es que cualquier anticipación por parte de mi mente no podía estar más lejos de la realidad de la novela y mi desconcierto ha sido una constante hasta el último punto del relato.

No podría contar más sin revelar datos importantes a futuros lectores así que me voy a ir directamente a la opinión que me ha provocado.

Percepción alterada es una novela corta que se lee casi de un tirón si te pilla una tardecita libre o si eres un poco adicto a los buenos libros y te da la madrugada porque no puedes parar de leer un pagina mas; aunque ello te conlleve demasiado sueño al día siguiente para ir al curro o a estudiar. Vale la pena.

Está muy bien redactado, lo que siempre se agradece y no en todas las ocasiones obtenemos de un libro y aunque el autor es argentino y utiliza palabras propias de su tierra, se entiende perfectamente.

Así que lo recomiendo totalmente y espero que sea un escritor conocido muy pronto en cada lado de todos los charcos habidos y por haber.

Después de Percepción alterada y si os habéis quedado con ganas de más, podéis seguir con su siguiente libro, Alomnesia y descubrir qué sucede con Samanta.