lunes, 19 de octubre de 2015

Más allá de la Roca

¿Alguna vez os han hecho daño? hablo de un daño real aunque no físico, pero que se metió tanto en vuestras entrañas que, desde entonces, ya no sois la misma persona que erais.
A veces solo hace falta sentir ese dolor una vez, sentirlo lo suficientemente adentro y que sea tan sumamente intenso que te marcará para siempre o al menos, hasta que seas capaz de superarlo.

Hay personas sensibles, demasiado tiernas o sentimentales a las que este hecho les cambia y si las conoces puedes ver a partir de entonces un antes y un después en ellas.

Las rocas se van formando en ocasiones poco a poco y otras de golpe, pero se hacen de ese material indestructible que dice el poema porque son incapaces de pensar que puedan soportar una vez más el dolor y se transforman. Se convierten, cara a los demás, en pequeños o grandes monstruos que dejan de gustar a quienes los quieren porque desean dejar de ser humanos y solo pasar la vida con las mínimas emociones que sean buenas, solo lo que no duela porque no tienen fuerza para más.

La roca es el ser más sensible hecho coraza, no quiere ser descubierto, no quiere amar hasta el punto de que la miel se vuelva hiel, no quiere volver a derramar lágrimas y por eso se esconde alejando a su familia, sus amigos y hasta su pareja.

Ser una roca es una elección, cualquiera diría que mala y totalmente desacertada. No se puede ser una roca siempre, la roca va erosionándose, con el tiempo se resquebraja, la roca tiene días felices en los que se le bajan las defensas y las barreras, se olvida de todo y siente, ríe, ama y es verdad que a esa roca volverán a hacerle daño, por más que quiera evitarlo, por mucho que intente ser más fuerte y más lista, pero la vida y sus milagros harán que antes o después vuelva.

La Roca más Diamante del mundo termina el poema. Pobre roca estúpida, va de dura y al final es la más frágil de todas.

¿Sois una pobre roca?

jueves, 15 de octubre de 2015

La Roca más Diamante del mundo.

Soy la roca más dura del universo,
la más estable,
la más maciza que los dioses antiguos inventaron
y que solo dejaron una como muestra… yo.
Soy la ruina mejor conservada,
el antecesor de los cimientos de los refugios
antimisiles,
antibombas arrásalotodo.

Soy la estabilidad más duradera y confiable para el mundo,
el hombro imperturbable,
la aguanta lágrimas,
el roble,
la mujer de acero,
la inquebrantable montaña y
precursora del material más duro que hay
y que habrá en todos los tiempos.

Soy el martillo de Thor,
la criptonita,
el sinsajo más veloz,
la capa de invisibilidad,
el pecho de mármol brillante de los vampiros,
la varita de sauco,
una divergente osada,
una tortuga gigante con el más indestructible caparazón.

Soy y quiero ser siempre una roca,
una que no llora,
que no sufre,
que todo lo aguanta,
que nada le pesa,
que nada le duele,
que nada le importa.

Soy la más “antiempatizable”,
lo peor,
no tengo sentimientos,
soy una antisistema,
una insociable,
una egoísta que no quiero saber de nada ni de nadie,
ni de problemas,
ni de bondades,
ni de maldades,
ni de pobreza,
ni de enfermedades.

Soy el último mono,
la más horrible persona del mundo,
con la que nunca debes contar,
la que nunca sufre,
ni se apena,
ni te ayuda,
ni te quiere,
ni te entiende,
ni te… nada.

Soy una suicida,
una maldita y sucia roca,
me comí las lágrimas,
no amo a nadie.

La enfermedad es mi patinete y
la piso con desprecio,
quemo los besos y los abrazos,
mi bosque es de pedernal y
mi océano es de diamantes.

Soy una roca,
una maldita roca,
que no sabe y que no entiende de nada que no sea inquebrantabilidad,
soy soledad,
estabilidad en mi vieja casa de piedra,
en mi indestructible montaña
soy una roca,
una roca de verdad
 La roca más diamante del mundo.