jueves, 28 de enero de 2016

La estación

Habíamos ido a la estación, era demasiado temprano como para hacer cualquier otra cosa que conllevara madrugar y de no haber tenido que estar allí, todavía me abrazarían las sábanas.

Siempre es igual ir a la estación, no importa que el tren lo cojas tú o la persona a quien acompañas.


Se escucha el sonido de las ruedas de las maletas, hay gente corriendo que pierde el tren, ves ejecutivos con traje que llevan al hombro el ordenador portátil, maletines negros o marrones en las manos, móviles gigantes que les hacen no darse cuenta de la realidad, personas modernas que pasean el vaso de café por todos lados.


Lo que decía antes, aunque cambie la gente y cada vez sean diferentes las personas que pasan por allí, siempre es todo igual en las estaciones.


Llegó la hora de partir y entonces la persona a quien acompañas se marcha, te dice que es un hasta pronto aunque a mí me suena extraño, no sé cuando volveremos a vernos o si querré la próxima vez darle un abrazo.

Su tren sale ya, apenas se despide porque no le da importancia, cree totalmente en las distancias y yo más que nada en la cotidianidad. Dice palabras pero no me molesto en escucharlas, no creo en ellas, ninguna es muy cierta ya.

El Derecho Romano me enseñó algo en lo que ya creía de antes, que las palabras, aunque no escritas, son más que letras al viento y que tienen todo el valor, toda la verdad, todo el significado.

Soy una amante de las palabras, no lo puedo evitar y la liturgia en ciertas cosas está dentro de mí igual que lo está la sangre o las venas.

No me importa que quiera viajar ni el adiós, eso ya es lo de menos importancia, lo que me duele de verdad es que ya no necesite quedarse más y que menos aún lo necesitará cuanto más pase el tiempo.









jueves, 21 de enero de 2016

Rosas para la abuela

Mis queridas rocas, vamos a inaugurar una nueva sección del blog en donde se compartirá con todos vosotros un precioso cuadro comentado por la artista y/o por esta humilde bloguera. 
Seguramente será un post mensual y hoy haremos la primera entrada.

A una abuela no se le puede negar nunca nada, son las madres que nos cuidan y nos dan los caprichos que a sus mismos hijos ni si quiera les han dado.
Pero a un nieto no se le dice a nada que no, somos los eternos consentidos.

Así que antes de que tengamos que prescindir de su grata compañía, mejor darle todo lo que este en nuestras manos, como cuando ella lo hacía por nosotros.

Una rosa se le regala a alguien que tiene un valor importante para ti, no a cualquiera. Dicen que tiene muchos significados en cuanto a sus colores, pero esta no podría ser de otro que rosa pues significa aprecio, confianza por parte de quien la regala, admiración y simpatía... 
Con todo esto creo que sobra decir nada más en cuanto al titulo del post. Por siempre y para siempre, rosas para nuestras abuelas, os queremos.



El cuadro que veis está pintado en el año 2013. Guache.
Para saber más sobre la artista:  https://twitter.com/pincelligero 
                                                           https://t.co/p76JrLzGnE
                                                           https://t.co/LqqeorgPw8

lunes, 18 de enero de 2016

Gomaespuma ¿Me recuerdas?

Hola, soy yo, estoy aquí, ¿me recuerdas? dimos mil paseos al parque y nos sentamos en los bancos, tú no querías ir ni sentarte porque eres una "niña bien" y  no te gusta mancharte ni quedarte ahí. 

Tú preferías los bares, las cafeterías, los restaurantes. Desde que nos conocimos quisiste llevarme al circulo de bellas artes de Madrid y que nos sentáramos allí, en la terraza a tomar algo.
- Yo te llevo, yo te llevo- me dijiste aquella vez. Al final me llevaste, es cierto, admito que las vistas son preciosas pero podría tomarme en cualquier otro sitio el aperitivo.

Vimos muchas películas y nunca nos pusimos de acuerdo, decías que no importaba, que encontraríamos alguna que ver, que iríamos a las que a mi me gustaban si hacia falta, con tal de ir juntas.

Creo que una de las pequeñas o grandes cosas que nos unió fue leer, teníamos algunos gustos en común sobre temáticas, quizá en los libros de fantasía, poco más y en nuestro amor por los poemas, siempre eran los poemas, todo se resumía al final en los poemas y no me quejo de ello.

Viniste mil veces a casa a preparar pasteles y cupcakes, aprendí la receta cuando te la pedí, aún no me puedo creer que estuvieran tan buenos.

El sofá fue testigo de risas y conversaciones profundas, de chistes y banalidades, de lágrimas amargas -como las amargas lágrimas de Petra Von kant (creo que se escribía así)- y de montones de charlas llenas de abrazos llenos de cariño.

Fuimos muchas veces a comer por ahí, tu insististe en llevarme a probar ese dichoso y asqueroso tartar, yo gané aquella apuesta y te hice almorzar en la cadena del pollo frito donde aseguraste que encontraste una pluma frita la primera vez que fuiste allí. 
A veces invitabas tú y otras lo hacia yo, eso no era importante y nunca paramos de hablar ni se nos terminó la conversación ni dejamos de querernos... hasta que se hizo caprichosamente de día y desperté.

jueves, 14 de enero de 2016

Sueños

¿No os ha pasado nunca que tenéis un sueño y al despertaros estáis todo el día hechos polvo?
Si es que lo sueños muchas veces nos pueden levantar el animo o bajárnoslos, lo que no entiendo es porqué sera.

En ocasiones me ocurre que sueño con familiares que ya nos han dejado en el mundo terrenal y los ves bien felices y contentos, haciendo incluso actividades rutinarias para ellos.
Después de esos sueños te levantas bien porque te has sentido genial de volver a verlos y esas cosas, pero otras veces, por el contrario, los ves en acciones que no son nada agradables, por ejemplo, reviviendo su muerte o situaciones donde lo han pasado mal justo antes de marcharse.

No entiendo mucho de psicología y digo esto porque no sé si es efecto del duelo y la mente crea estas situaciones para que aceptemos que ya nos observan desde otro plano o que de verdad hay algo más allá y las personas con quienes soñamos nos quieren dar algún mensaje cuando aparecen en nuestros sueños.

Supongo que depende de vuestra forma de pensar, unos  lo interpretareis de una manera y otros de otra.

Dicen que cuando sueñas con alguien que está vivo pero lo ves en sueños morir, le estás alargando la vida.
No sé si sera así pero ¡que mal cuerpo se te queda al despertar después de haber vivido eso!

Pues aquí os dejo mi reflexión llena de preguntas: ¿Es parte de la psicología para superar etapas, el soñar con familiares que ya no están? ¿Son mensajes que nos dan? y por otro lado ¿Buscáis la interpretación de los sueños?

lunes, 11 de enero de 2016

El lado oscuro

Dicen que una vez que vas allí
ya no hay vuelta atrás,
que algo poderoso e inevitable
te atrapa,
se acerca a ti, te absorbe
y nunca más te deja marcharte.


Por eso debes elegir bien si eres capaz,
si te sientes valiente y dispuesta a probar lo inusual,
lo diferente
el otro mundo,
el país del irás y no volverás.


No digas que no te aviso
de que seguro no regresas.


Las malas lenguas 
te llamarán atrevida,
las más viperinas,
viciosa, guarra y enferma
y la gente te insultará por la calle
y te arriesgarás a que te tiren piedras,
si no vives en el país adecuado
incluso podrían darte muerte.


Pero si quieres tu vida así,
si estás convencida y vas a probar,
si te vas a atrever a adentrarte en él,
¡maravilloso!
te acogemos aquí:
¡Bienvenida al lado oscuro!

jueves, 7 de enero de 2016

Día de reyes

Es un día dedicado especialmente a los más pequeños de la casa que, al fin y al cabo, son los que lo viven con más ilusión, durmiendo la noche anterior con un ojo abierto por si los ve aparecer a dejarle sus regalitos.
Yo recuerdo con mucho cariño esos días, el ritual que hacia año tras año hasta que me hice mayor...

La noche del 5 de enero antes de subir a mi casa dejaba preparada en la puerta de la casa de mi abuela materna los tres vasos con leche y algo de comer que encontrará por ahí.
Mi abuela siempre me ayudaba a colocar las cositas (la mujer no tendría otra cosa que hacer), además tenía allí mis zapatillas de andar por casa y las colocaba en la puerta del salón para que sus majestades me los dejarán llenos de caramelos.

Después en mi casa hacía lo mismo con toda la ilusión del mundo, aunque luego me enteré, con el paso de los años, de que mi padre cuando llegaba de trabajar se ponía a vaciar los vasos y a comerse lo que le había dejado a los reyes y es que el hombre llegaba a las tantas y con hambre.
Que inocentes que somos los niños que nos lo creemos todo y lo felices que somos. En realidad sí que es verdad que los reyes son padres y con toda la razón del mundo, siempre están ahí para nosotros dándonos lo mejor de ellos y todo lo que este en sus manos así que hacían bien en comerse lo que se les dejaba porque se lo merecían.

Al día siguiente, ya día oficial de reyes, yo me levantaba en cuanto veía un poquito de claridad para ver que me habían traído y ya tenía que despertarse todo el mundo.
Después de desayunar y vestirme, mi madre y  yo nos bajábamos a lo de la abuela corriendo a por más regalos.

Recuerdo un año en que ya era un poco más mayorcita y me pedí un "alfanova" (para quien no lo sepa, era un torno en el que se hacían "cositas" de barro), pues claro para no aburrirme y ponerlo todo perdido le tocó a mi tía a ponerse conmigo, no salió nada muy logrado pero la tarde la pasamos la mar de entretenidas las dos.

Ahora que ya hemos crecido creo que debemos agradecer a los padres como lo han hecho (porque habrá sido con la mejor intención) y disfrutar de ellos siempre que podamos porque ese si que es un verdadero regalo, el tenerlos a nuestro lado.