Ya no recuerda aquello por lo que se le castigó, ahora solo mira el enriquecimiento material por el que se le ha compensado, beneficiándose en algunas ocasiones en modo de salvación, en un instante crucial en su vida.
Momentos antes, yació en una triste y sola cortina, en una madrugada de silencio para pasar desapercibido y no molestar mucho.
En el silencio que tiene la oscuridad se unió a ese silencio, sin avisar ¿para qué? Ya eran pocos los que esperaban la salida por la puerta grande, nadie esperaba que salieras por el pasillo de atrás con las luces apagadas.

Es triste tener que esperar en una sala a que pueda continuar con los pasos a seguir después de que el ama abandone el cuerpo.
Mientras llega alguien a acompañarte en esos momentos tan difíciles; te sientes como un animal atemorizado ante la mirada de muchas personas observándolo sin saber que le va a pasar.
Pero la vida sigue, tú pasaste a otro plano sin hacer mucho ruido y los demás no recordarán nada de ti.
Sabes aquello de "que tire la primera piedra", ¿verdad?
ResponderEliminarSiempre es así, la puñetera vida. Estoy hasta el moño de perdonavidas. Y del tanto tienes, tanto vales.
P.D.: Me ha costado meterme en la reseña con el primer párrafo. Revisa las tildes que lo he tenido que releer dos veces.
Besitossss
Ya ves, mi querida amiga. Gracias por pasarte, un abrazo
EliminarGracias Sara. Tu escrito me ha recordado al momento de partir mi padre. Tengo escrita una carta en el blog. A veces, hay necesidad de compartir y expresar nuestro amor esperando que lo reciban en la dimensión en la que se encuentren. Un abrazo
ResponderEliminarEs curioso como empatizamos tanto con emociones de los demás; será porque al fin la está todo inventado y las personas somos más parecidas de lo que creemos. Muchas gracias por pasarte
EliminarNo creo que nadie en este mundo pase desapercibido, cualquiera que haya compartido momentos con esa persona y sepa de su fin, seguro que lo recuerda quedándose con los momentos buenos y olvidando los malos. Si cuando no estés alguien sigue teniendo ese sentimiento,no habrás ni desaparecido y ni mucho menos habrás pasado desapercibido.
ResponderEliminarEso me gusta pensar, que siempre hay quien quiere y recuerda y no se desaparece del todo, un abrazo amigo Raude y gracias por pasarte
EliminarHiiii!
ResponderEliminar¿Sabes que hay una teoría de física cuántica que dice que en realidad no se muere nunca?
Pues tendrás que explicármela mi querido Mini Fu, mientras tanto te mando muchos besos
EliminarPues es bien fácil, cuando te mueres en esta realidad permaneces vivo en todas las demás. Por tanto, siempre serás inmortal.
EliminarInteresante sí, aunque no estoy segura de querer serlo.
EliminarQue triste pero que bonito escribes :)
ResponderEliminarMuchas gracias, amiga.
EliminarEstoy recién llegada a tu blog... y hay un olor familiar y "especial" ; huelo a levante, a poniente, a entre dos aguas... el nombre del blog, esta foto, alguna referencia cultural de la zona...algo me dice que tienes que ver con Algeciras...Y yo también :D Me quedo un ratito paseando por aquí que tu blog tiene una pinta estupenda. Yo tengo uno de viajes y pequeñas historias...si te apetece pasear por el estás super invitada. Un saludo especial ;)
ResponderEliminarQue alegría me da que alguien de tan cerquita haya dado con este blog jeje. Muchas gracias por tus palabras; emocionan te lo aseguro. Soy de Madrid pero hace tanto ya que vivo aquí que adoro a los andaluces y la tierra, por supuesto. Nos vamos leyendo y si te apetece ser parte de los amigos del blog, arriba a la derecha puede seguirnos. Un abrazo
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