lunes, 26 de febrero de 2018

Día de Andalucía

Esta semana termina el mes de febrero, así que el miércoles es por fin día 28; la mayoría pensarán que no tiene nada de particular salvo que es el ultimo día del mes más corto del calendario.

Sin embargo hay una comunidad que sabe muy bien de lo que hablo, Andalucía. Podría contaros que ese día se celebra el referéndum que en 1980 dio plena autonomía a esta comunidad, pero entonces me pondría modo enciclopedia y no me paga nada.

Como la mayoría sabéis soy de Madrid, pero hace muchos años que vivo en esta maravillosa tierra que es Andalucía y aunque no cambiaría nunca mi ciudad natal porque la adoro, creo que si no hubiera podido nacer allí me hubiera gustado ser de Andalucía.

Creo sinceramente que es una tierra maltratada, que tiene mala fama fuera de aquí, que se ve a su gente como vagos, fiesteros y gente inculta, entre otros apelativos nada cariñosos.

Admito que antes de vivir aquí la imagen que tenía de ellos era de que siempre están con las gracias, el picha, el illo, la feria, las sevillanas y la copla. también creía que hablaban raro, que costaba enterderles y resumiendo mi percepción, estaba convencida que el andaluz era como lo hablaban Los morancos.

Pero ahora, vivo con ellos, los veo, los oigo, me quieren y los quiero y sobre todo me han enseñado tantas virtudes, tantas cosas buenas de sus costumbres y su carácter, que sinceramente los admiro.

Dicen que son vagos, me gustaría saber quien dijo eso; no les ve levantarse pronto para ir a trabajar a oficinas, tiendas, al campo, hospitales o colegios como el resto de España.
Que son fiesteros, pues sí y ¿qué cosa tiene eso de malo? Cuando se termina de trabajar y es fin de semana o fiesta se sale a una terraza, a una discoteca o a donde cada uno le de la gana, como en todos sitios. 
Que tienen feria, semana santa, romerías, pues en el resto de ciudades igual, a lo mejor no son tan magnificas como las de aquí y la envidia hace el insulto. 
Que son incultos y hablan mal, pues si os parecen incultos Juan Ramón Jimenez, Manuel y Antonio machado, Federico García Lorca, Rafael Alberti, María Zambrano, Carmen de Burgos, Ana Rosseti, Victoria Kent, Velazquez, Murillo, Zurbarán, Séneca, Becquer, Picasso, Góngora, Manuel de falla, Paco de Lucía... podría seguir dando nombres de andaluces célebres en artes y ciencias, pero como dijo aquel, quien quiera saber que se compre un libro.

Los andaluces me han enseñado hospitalidad, generosidad, naturalidad, alegría, que con poco se puede hacer mucho y que eso de aparentar no sirve para nada.

Andalucía es color, comida buena, playas preciosas, nieve, desierto, arte, cultura, gente increíble, sencilla y de buen corazón que te da todo.

Al final creo que nadie es mejor que nadie, ni más listo, ni más guapo, ni mas maravilloso por ser de una u otra región, pero tampoco es menos; y estoy harta de ver como se ataca y se castiga a Andalucía cuando luego todo el  mundo quiere venir a veranear y a vivir sus fiestas, por ejemplo.
Si lo hacen será por algo y por favor, vamos a dejar los tópicos de Andalucía y del resto de España, al menos esos que hacen tanto daño y vamos a respetarnos un poquito más, que todo somos españoles, pero aún más grande, somos humanos y ahí entramos todos.
Feliz día de Andalucía a todos.

Y como regalo, os dejo a mi querido Manolo Báez, por supuesto, andaluz, con quien he tenido el gusto de compartir escenario en algunos recitales poetico-musicales. Espero que os guste la canción que tiene mucho que ver con todo esto.

lunes, 19 de febrero de 2018

Like a river

Decían que ella era rara, que no se parecía a nadie más, que no era una chica normal y quién sabe si aquello era verdad.

Llegó en un momento donde los milagros eran necesarios en este mundo y yo la busqué como una desesperada, agarrándome a ella y deseando que los astros dijeran la verdad y fuera el ser que me escucharía y que comprendería mis males, que sabría aconsejarme donde los demás no supieran y me enseñara a a ver la realidad desde sus pocos años como si tuviera muchos miles atrás.

Creo que al principio no quería quedarse, desconfiaba de mí, de ella y de la vida en general; no se quería ni se valoraba y pensaba que valía tan poco que no merecía mucho de los demás, pero yo sé que en el fondo lo deseaba, necesitaba querer, que la quisieran, pero nunca quería dar molestias a los demás con su propia drama y hubiera preferido sufrir sola todos los males del mundo a tener que cargar a alguien más con su dolor.

Sin embargo era revolucionaria, protectora de los animales, luchadora por las causas sociales y que siempre parecen tan perdidas, creía que granito a granito se podría cambiar el mundo aunque quizá no fuera nuestra generación quien lo viera.

Recuerdo que conmigo era muy empática, que sus circunstancias de vida le hacían asemejarse a mí y decía que la entendía mejor que personas muy allegadas y también me entendía en los momentos de mayor locura porque estábamos cerca, unidas por esa particularidad.

Admito que me costó entenderla o al menos respetarla; que su forma de ser y comportarse me parecía tan extraña que a veces repercutía en mí y me dolía. En ocasiones me regañaba a mí misma porque no tenía razón.

La considero importante, diferente en cuanto a interesante (normalmente la simplicidad me aburre) y le prometí que estaría aquí pasara lo que pasara y lo cierto es que aún cumplo mi promesa.

Quizá es ella quien, a veces, me parece que no está; o a quien veo demasiado lejos desde hace tiempo, como si se hubiera conformado o creído que he tomado prestado un relevo de ella y que llegó para una misión finalizada y que ya no me hace falta...

Me repito que no me hace daño, que está dormida, que ya averiguaré si quiero que todo vuelva a cambiar y estar como antes o si solamente voy a seguir y dejarme arrastrar como si fuera un rió, por la corriente.

lunes, 12 de febrero de 2018

Sofocar el calor

Esta semana es el día de los enamorados y en vez de hacer una reflexión sobre lo que significa, lo que se regala, si es invento de este o del otro... voy a compartir con vosotros un poema.

Sofocar el calor

Ahora que las temperaturas están elevadas,
como marca el termómetro de tu piel,
déjame que te refresque
y alivié tu sed
de una forma diferente 
que solo a ti me apetece hacer.

Pasaré un hielo por tus labios 
recorriendo tu cuello llegando a esas mesetas
desde donde me gusta contemplar tu ser;
no seguiré el camino rápido
porque sino, me quedaría solo con tus dedos húmedos
sin ver tu placer al pasar por esa espalda desnuda,
impregnada de gotas que por tus poros,
aclaman con urgencia que vaya a ver.

A estas alturas,
queda una yema en mis dedos
que dejo caer por tu entrepierna
para que se funda el placer.
Un buen desayuno empieza bajo las sábanas.


lunes, 5 de febrero de 2018

Booktrailer Huevos revueltos para desayunar

Ver publicado tu primer libro es el sueño de cualquiera que desea ser escritor y la sensación que experimentas cuando por primera vez tienes tu ejemplar en las manos, es totalmente indescriptible.

En 2017 vio la luz mi primer poemario "Huevos revueltos para desayunar" donde cincuenta poemas consiguen sacar gran parte de mí y los lectores pueden sentirme más cercana.

Vivimos en un tiempo en el que la poesía vive un gran momento pero donde también cuenta con muchas críticas.

Por un lado, empieza a llegar a más gente que la ve cercana, menos aburrida que esa que nos enseñaban en el colegio y que a tan pocos gustaba. Desde hace algunos años, hay una corriente de poesía contemporánea que tiene temas sociales, reivindicativos, sin olvidar amor y desamor y otros clásicos, pero que ha hecho que interese a la juventud, que incluso va encantada a ver recitales, jams y se arranca a escribir.

Después están los críticos, los clásicos, los puristas que ven a esta corriente o movimiento, cualquier otra cosa menos poesía; rap sin música, prosa... pero no consideran que unos versos carentes de métrica establecida y una serie de características básicas puedan ser llamados poemas.

Personalmente no me planteo que es poesía o que no lo es, a qué llamamos prosa poética, poesía de verso libre o si lo que podemos escuchar en los slam poetry es un cuento o la letra de una canción sin la parte instrumental.


Lo que yo sé es que escribo lo que me apetece, lo que siento y podemos llamarlo poesía o no llamarlo de ninguna forma; hay sentimientos, emociones, amor y muchos otros temas con los que empatizar.

Creo que es bastante interesante que cuando vamos a ver una serie, por ejemplo o una película, podamos ver un avance, decidir mentalmente si nos interesa o nos llama la atención tras unos pocos segundos donde nos resumen lo mejor de la trama.

Eso mismo es lo que os traigo con mi libro; me hace mucha ilusión que podáis tener un poquito de lo que os ofrezco en el interior. 


Así que os dejo el booktrailer de Huevos revueltos para desayunar y espero que os guste mucho, si os apetece haceros con un ejemplar del poemario podéis adquirirlo en versión kindle en amazon  y el libro físico en la web de la editorial Círculo Rojo o escribirme a mí directamente en cualquiera de mi redes sociales que están arriba en la derecha del blog. Un abrazo y gracias de antemano.