lunes, 26 de noviembre de 2018

Docente y discente

Hace bastantes años que doy clase, siempre me ha gustado enseñar y suelo ser una persona con bastante paciencia.

He tenido alumnos desde los siete años hasta los diecisiete, muy diferentes edades para intentar meter algunas cosas buenas en esas cabecitas jóvenes.

En todo este tiempo he podido ir viendo el cambio de los tiempo -vale, eso quizá ha sido exagerado, ni que tuviera yo sesenta años- me refiero a que según van pasando los años me he ido dando cuenta de lo diferentes que son los niños y los adolescentes desde que empecé hasta este momento.

Hay muchas ocasiones en las que he tenido grupos estupendos, otros aburridos, algunos rebeldes pero admito que en este curso son de los más entrañables.

Conozco a varios de ellos de antes porque juegan en un equipo de fútbol del barrio y yo de vez en cuando voy a ver los partidos.

Ser profesora no es ninguna tontería, para mí no es soltar un rollo de explicación y hacer deberes; pienso que enseñar en mucho más, que educamos personas en muchos mas ámbitos y no solo en una asignatura determinada.

Me gusta creer que algún día se acordarán de mí, que guardarán un pequeño recuerdo de la profe que les explicaba, que les escuchaba los problemas y batallitas que a veces no cuentan ni a sus padres, que les invitaba a leer, a pensar, a que tuvieran más sueños y no se limitaran, que les animaba a estudiar algo más que la educación obligatoria porque sabía que podían lograrlo con empeño.

Admito que dar clase hace que termine absolutamente agotada, muchas veces de los nervios y me implico tanto con alumnos y padres que pasan horas hasta que mi cabeza consigue desconectar.

Con todo ello me gusta, aunque a veces pienso que me dan más disgustos que alegrías pero en conjunto vale la pena.

Normalmente vienen a clase medio desganados, un poco dormidos y parece que te miran como si fueras una pesada o un enemigo que les manda hacer tareas que les molestan.

Hace tan solo unos días, sin embargo, me demostraron todo lo contrario. Les comente sin más que estaba participando en un concurso de frases de una página de una red social, que había elegido unos versos de uno de los poemas de mi libro y que si pasaba todas las fases ganaría un premio.

De repente empezaron a sacar los móviles y a buscarme en la red y a preguntarme y preguntarse como podían votar por mí.
Me vi espectadora de una pelicula donde unos a otros iban animandose incluso imponiéndose imperativamente, que todos participaran para ayudar.

Eso mismo pasó durante todas las fases, cada día al llegar no olvidaban preguntarme si había ido ganando y pasando a la siguiente y no dudaban en soltar sus opiniones de que la mía era con diferencia mucho mejor que las de mis contrincantes y que tenía más mérito si yo ganaba porque algunas de las otras hasta tenían más seguidores.

El día que gané y se lo dije, sonrieron y se alegraron como si de ellos mismos hubiera sido el premio. al recordarlo me sale una sonrisa de oreja a oreja porque guardo en la memoria sus caras y descubrí que había sido como si el triunfo de uno hubiera sido el de todos.

Ellos me han enseñado a mí lo que es un equipo y estoy maravillada porque creo que después de todo quizá sí me guarden cariño. He descubierto que hay mucha esperanza en y para los niños del futuro. Esta vez de verdad, que consiguieron emocionarme.

lunes, 12 de noviembre de 2018

Tu luz

Está claro que no me quieres como yo a ti,
hace demasiado tiempo que  lo sé 
y me engaño diciendome que sí.

Pero no, no me quieres, 
no lo haces si cada vez que dedicas palabras bonitas 
de forma pública
nunca me nombras a mi;
no han sido ni dos ni tres veces, 
y he pasado por alto la ofensa porque... 
porque eres tú, 
-supongo- 
y te perdono casi todo.

Lamento sufrir tanto por ti, 

preocuparme, pasarlo mal, 
interesarme, procurar tu bien, 
intentar estar siempre para ti y ayudarte 
y no obtengo respuesta.

Estoy harta de disimular tus feos, 

de protegerte, 
de cubrirte, 
de adornar tus mentiras, 
de justificar tus rarezas, 
de quererte sin recibir compensación
ni cariño de vuelta. 
Estoy harta.

No sé si más harta de mí o harta de ti, 

porque no me pediste que te quisiera, 
ni me que quedara.
Intentaste alejarme con tus alegatos y tu indiferencia 
y yo he sido tan testaruda 
buscando tu caso,
que me he olvidado de mi orgullo 
y de mí,
en ese aspecto.

Seguramente soy una estupida. 
Estupida por quedarme, 
por seguir, 
por empeñarme en que vales tanto la pena, 
en que no puedo dejar que te apagues,
no puedo dejar que se vaya tu luz.

lunes, 29 de octubre de 2018

Perfectos desconocidos

Hace unas semanas vi una película española que me había parecido graciosa y que sería entretenida según el trailer que habían puesto decenas de veces en televisión antes y durante su estreno en los cines.

La película se llama Perfectos desconocidos y sin ánimo de hacer demasiado spoiler y jorobaros la historia, os cuento que se trata de un grupo de amigos de mediana edad, la mayoría de ellos casados y algunos con hijos como corresponde a los estándares típicos de la sociedad.

La trama sucede casi en su totalidad durante una cena donde todos los personajes se reúnen para pasar la noche entre amigos y disfrutar de la velada.

Aparentemente no parece tener nada del otro jueves hasta que se les ocurre hacer un juego donde los posibles secretos de cada uno salgan a la luz delante de todos.

Evidentemente aquello no deja impasible a nadie porque hasta el más insospechado tiene algo que callar.

La película estuvo bien, no es una obra maestra del cine, pero cuenta con bastantes actores españoles buenos y conocidos y la trama es entretenida. me pareció que para una noche en que la no te gusta nada de la programación de la tele, es una buena opción.

Sin embargo más que de la película en sí, quería hacer este post para reflexionar sobre el mensaje que da.

Es decir, plantea la opción de que las parejas y los amigos sepan la vida y milagros de todos ellos sin mayor filtro, sin disfrazar ninguna historia, viendo de primera mano lo que son, lo que hacen y todas sus intimidades.
Eso evidentemente desata que se conozcan secretos sobre las relaciones personales entre ellos, situaciones que no querrían que se supieran porque afectarán a sus futuros como amigos y parejas.

Por eso para mí la cuestión es: ¿la sinceridad debe de ser siempre nuestra bandera por la vida independientemente de las consecuencias posiblemente desastrosas que nos pueda acarrear? o ¿Es mejor guardar una serie de intimidades para nosotros mismos que eviten males mayores a un nivel superior?

Me encantaría saber si sois de los de la verdad por delante aunque duela o de los que creen en las mentiras más o menos piadosas que evitan problemas. ¿Habéis visto la peli? ¿Os gusta el cine español?  Espero vuestros comentarios.
  

lunes, 15 de octubre de 2018

El perdón

Estaba mirando las redes sociales por pasar el tiempo pensando que, más bien lo estaba perdiendo, pero sin muchas ganas de hacer otra cosa a estas horas de la noche.

Tengo unos cuantos amigos en ellas y también sigo bastantes páginas de cosas que me interesan, escritura, oposiciones, frikadas, psicología... y entonces apareció un vídeo que al pasar empezó a reproducirse.

La primera frase decía: Me perdono y no tuve por más que seguir viéndolo en vez de pasar a otro menester.

Eran una serie de cosas por las que el autor se pedía perdón, tanto por haberlas hecho como por no haberlas realizado y evidentemente estaba hecho con la intención de que cada uno de los que lo veamos empaticemos y consigamos que nos llegue de verdad y saquemos una reflexión y quizá una enseñanza.

Así que me he puesto a pensar, en el perdón en sí, en el hecho de perdonar a los demás cuando nos dañan, en que nos perdonen a nosotros cuando metemos la pata y sobre todo en el hecho de perdonarnos a nosotros mismo por tantas cosas que, como decía el vídeo, hemos y no hemos hecho en nuestra vida.

No sé los que me leéis si lo veis así, pero yo considero que meto continuamente la pata y a veces mis acciones u omisiones repercuten en el resto de personas, es inevitable, por más que no haya querido o que haya intentado evitarlo, pero a veces ocurre.

Soy de esas personas que lo pasa verdaderamente mal, los remordimientos me comen, soy incapaz de dejarlo correr o intentar olvidar y mucho menos de perdonarme a mí misma aunque siento que necesito el perdón del resto.

Quizá por eso siempre perdono. Pienso que necesito que conmigo lo hagan y me equivoco tanto que ¿quién soy yo para juzgar a los demás? 
Al menos puedo perdonar a quien me ha hecho daño, porque tiendo a creer en la bondad de las personas y si yo hago todo sin maldad aunque puedan tener repercusiones mis actos, estoy convencida de que los demás no hacen nada con la intención primera de dañar.

Los humanos somos muy imperfectos, creo que tenemos cierta atracción y predisposición a determinadas piedras en nuestra vida y me parece fundamental que aprendamos a ser conscientes de ello e intentar aprender algo.

Hay que perdonarse y seguir y hay que perdonar y seguir también porque la vida es cierta medida es eso; sino nadie avanzaría personalmente, estaríamos enfadados con el mundo entero y no seríamos capaces de tener familia, amigos ni amores y lo más triste es que ni nos soportaríamos a nosotros mismos.

Para mí el perdón da futuro, da un mañana y deja a un lado el más o menos fallido ayer, así que deberíamos pensarlo y empezar a actuar en consecuencia.

¿Eres de los que perdonan y no olvidan? ¿Tienes una colección de piedras en el baúl con las que te encariñaste? Sea como sea, me encantará saber lo que piensas.

lunes, 1 de octubre de 2018

Lunes y día 1

Lunes, día 1, comienzan las clases, se acabaron las vacaciones, familia lejos, vuelta a la rutina, mi cumpleaños...

Los primeros de mes siempre me han parecido una nueva oportunidad acompañada de un estúpido e ilusorio impulso por aquello de agarrarse a una fecha.
Lo mismito, lo mismito que eso de los lunes; que si empiezo la dieta y cuando llega el jueves ya me la he saltado, que si me arranco a empezar con el deporte, o a leer algo que no me interesa en absoluto, o a estudiar idiomas, etcétera, etcétera y más etcétera.

Si ya da la casualidad de que es lunes y primero de mes ya no te digo nada, doble intención que me coge con respiración profunda y ganas elevadas al cuadrado.

Como además empieza el curro ha sido llamado por mi querida amiga Estela como super lunes y si tenemos en cuenta de que además es mi cumpleaños, hay que añadir un suplemento, un cambio de número en las velas que irán encima de la tarta y que tan tontamente también parecen condicionar el futuro. 
Total, que nos ponemos en super, super lunes o si se quiere, por aquello de que seáis de ciencias y no de letras, en lunes al cubo.

Creo que desde que cumplí los 30 -y perdón por ponerlo en número y no en letra como es lo correcto, pero es que así como que resalta más más la enfatización- cada año que cumplo es un poco depresión; todo el mundo mayor te dice que ojalá los pillaran ellos, que soy una chiquilla o que estoy en la flor de la vida.
Los más jóvenes que yo me dicen que no los aparento, que no es para tanto y preciosidades así que agradezco, pero, ¡leche! si tú tienes 20 años y aún puedes salir viernes y sábado y hasta empalmar el lunes sin dormir, no sabes nada de la siguiente década.

El caso es que estaba pensando en los cambios; a veces agradezco la continuidad y la rutina, la monotonía que tan bien conoces y que te aporta cierto bienestar y tranquilidad en la vida.
No soy, en principio, una persona que lleve bien lo de andarse mareando tanto, cambiar así porque sí, hoy aquí y mañana allí nunca ha sido para mí porque me inquieta, me atormenta  y me perturba como dice quien todos sabemos.

Sin embargo confieso que otras veces el ver, hacer y sentir lo mismo durante el tiempo suficiente, me agobia, me cansa, me desespera y me urge la necesidad de otra cosa de manera inmediata.

Quizá soy una persona un poco rara, o podrían decir que soy complicada, que le doy demasiadas vueltas a las cosas, que soy exagerada o incluso que tiendo al drama... quizá. 
Lo que sí es cierto es que soy muy metódica y me gusta mucho la liturgia (estoy pensando que he nacido varios siglos después de lo que debería y en el cuerpo incorrecto como para ser la letrada que me gustaría) y el hecho de que esté lloviendo ahora mismo promete para elevar a cuatro mi potencia del día.

La lluvia siempre es señal de que limpia algo, la calle, los coches... y que hidrata la tierra y la vegetación.
Vamos a aplicárnoslo; por esa regla de tres, voy a tomarme el agua de la lluvia de manera que va a limpiar, después a hidratar y que así florezca al final. Todo ventajas.

Así que voy a tomarme por una vez en serio todas las señales y a ver si el universo me está dando el impulso para que empiecen los cambios.

¿Estáis tan locos como yo y os apetece contarlo aquí? ¿También vuestro cumpleaños? Pues felicidades. ¿Creeis que toda esta reflexión extraña es porque se juntan todas esas circunstancias o porque estoy más cerca de los 40 que de los 30? En fin, sea lo que sea, me encantará leer vuestros comentarios. Abrazo para todos.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Presentación del libro Huevos revueltos para desayunar

Hace aproximadamente un año sonó el timbre de casa, era un repartidor de una empresa de paquetería, traía una caja bastante grande y una sonrisa y tras firmar y cerrar la puerta, miré el remitente, era de la editorial que había publicado mi poemario, sí, la caja contenía los primeros ejemplares de mi libro, los marca páginas y unos cuantos cuadernos en blanco con la portada de Huevos revueltos para desayunar. Creo que fue uno de los mejores días de mi vida, sin dudarlo.

Después de eso vinieron recitales de poesía, la feria del libro y muchos eventos que me están dando montones de alegrías. Ahora toca hacer las presentaciones oficiales de mi libro y estoy encantada de poder decir que la primera va a ser en casa, en Madrid y después seguiré en Andalucía donde hace mucho tiempo que vivo.

El lugar para este evento será un local que hace las veces de café, gastrobar y librería y que se llama El dinosaurio todavía estaba allí, está en la C/Ave María 8 y las estaciones de metro que mejor quedan para acercarse son las de Lavapies, Antón Martín y Tirso de Molina.

Es un sitio estupendo y muy conocido de la capital donde ir a disfrutar de una carta magnífica de comidas o de un café, donde también apuestan por las actividades culturales y dan un gran apoyo a los artistas; muchas veces hay actuaciones musicales, presentaciones de libros o recitales de poesía, por ejemplo, así que no dudé en elegirlo para realizar la presentación de mi poemario.
  
Por si fuera poco con la presentación, se recitarán algunos de los poemas del libro, habrá una magnífica exposición donde la artista andaluza Piper ha interpretado algunos de los poemas del libro realizando unos cuadros maravillosos. Además la cantautora Rata India se encargara de la música con su preciosa voz y su guitarra.

Me encantará veros a todos los que esteis en Madrid y queráis acercaros a la presentación; los artistas nos alimentamos mucho del calor humano, así que agradecemos todo el apoyo que nos dais acudiendo a estos eventos que tanta ilusión nos hacen.

Os veo a las 19.30 este viernes día 14 de septiembre en  El dinosaurio todavía estaba allí, será una tarde cultural y muy entretenida.

lunes, 20 de agosto de 2018

Fotos del pasado

Hace unos días haciendo limpieza de trastos y cosas antiguas, aparecieron un montón de fotos de una relación pasada que tuve y que duró algunos años.

Me entretuve en mirarlas, una a una, y me vinieron a la cabeza esos sitios de las imágenes, esos días, las circunstancias... el pasado al fin y  al cabo que por un momento se ve en presente y es lo que conforma los recuerdos, buenos o malos pero recuerdos.

Es curioso ver las primeras fotos, fotos que salieron horribles, fotos que hicieron terceros, fotos de viajes, fotos que te gustaban especialmente , fotos que ni fu ni fa, las últimas fotos que se hicieron y que ni sabías que serían las últimas.

Recuerdas sitios a los que fuiste y que ni te acordabas, momentos en los que reías y lo pasabas bien y que por eso decidieron inmortalizarse; escenas que al ver las imágenes te vienen a la cabeza y te hacen lo mismo sonreír que poner cara de asco o simplemente de tristeza.

Piensas que cuando estuviste con alguien significabas todo porque también lo significaba para ti en ese momento y ahora, después de tantos años de aquello, ya no te queda nada de amor, ni de cariño, ni de amistad siquiera y provoca pena, la provoca porque sientes que ha sido un tiempo tirado, que con semejante mal final es como si no hubiera valido la pena, que no has aprendido nada en ese tiempo.

Me molesta por ejemplo ver fotos de la casa donde vivimos porque son muchos ratos del día a día donde crees que fuiste un poco feliz pero ahora sientes que fueron mentira y por eso te hacen daño; yo creo que si has querido de verdad aunque las relaciones se terminen, podemos finalizar siendo todos civilizados y no está de más guardarse cariño, pero supongo que por algo dijo aquel que "del amor al odio solo hay un paso" y es una verdad como un pino de grande.

Creo que es mejor pensar que sí te ha querido esa persona del pasado porque después de haber puesto tanto esfuerzo, ganas, empeño y tiempo, es desagradable quedarte en la memoria con  tan mal sabor de boca.

Veo en esas fotos un pasado que no quiero, pero que sí o sí forma parte de mí, de quien fuí, de lo que hice, de lo que soy en el presente y seré en el futuro, todas las experiencias vividas nor forman.

Admito que soy una persona extremadamente sensible, empática, ñoña incluso en determinadas ocasiones y estar rompiendo foto a foto mientras voy escribiendo esta entrada en el blog me disgusta un poco.

No es por romper con el pasado, porque sinceramente está más que roto, olvidado y enterrado y si volviera atrás, no me gustaría que volviera a repetirse si lo valoro en su conjunto, me parece que es más por todo lo que rodeó ese tiempo y a esa relación, por todos los inconvenientes y la lucha que acarreó desde el principio hasta el desastroso final.

Soy tan tonta que pese al daño hecho, en el fondo me da pena, esa persona me da pena porque no creo que llegue a ser feliz.
Parecía tan buena al principio... siempre tiendo a creer en las personas y en la bondad innata de su corazón aunque me digan que soy una tonta, de verdad quiero pensar que me quiso y me cuidó y deseó lo mejor para mí al menos un tiempo, aunque ahora me odie.
Es algo que necesito pensar porque por un lado las personas necesitamos sentirnos queridos y por otro porque sería lamentable para mí saber que una relación que me hizo perder tanto irrevocablemente, fue mentira y de verdad varios años perdidos.

Quiero poco pero cuando lo hago es muy de verdad y por eso me duele tanto sentir traición, falta de interés y mediocridad en las relaciones, sean de amor, de amistad o de familia.

Ella tenía varias virtudes, es cierto, pero sobre todo muchos defectos o tal vez solo incompatibilidades conmigo, que más que nada vi cuando se acabó todo.
¿Aprendí algo de ella en tantos años? Quizá sí, que el amor no era eso, que lo primero que hay que hacer es quererse a uno mismo, que hay que pensarse un par de veces el dejarlo todo por una persona, que lo que se quiere hay que cuidarlo, que si otro lo hace yo también soy capaz de hacerlo.
Tras romper las fotos que quedaban y que fueron las ultimas que nos habíamos hecho, he recordado que aprendí que no voy a desearle más que lo que merezca y a agradecer lo bueno que hubo y sobre todo algo muy importante, que puedo ser muchas cosas, de hecho puedo ser y hacer lo que quiera en la vida pero esto lo tengo claro, ni siquiera la odio pero no quiero ser como ella.

¿Vosotros tenéis amores pasados de los que no queréis saber más? ¿Sois amigos? ¿Creeis en la bondad en las personas? Me encantaría saber que opinais.

lunes, 6 de agosto de 2018

Reseña de Orphan black

Sabéis que algunas veces me gusta hacer reseñas, más que nada de libros aunque de alguna película también.

En esta ocasión voy a hablar de una serie, quizá la hayais visto y si no es así os la recomiendo encarecidamente.

Admito que empecé a verla porque había oído hablar de una pareja de chicas que salía y la curiosidad pudo conmigo.
No pude acertar más. La he terminado de ver hace unos días y me ha encantado aunque ahora tengo esa sensación de vacío que se queda tras leer un libro o simplemente terminar una historia, se a como sea.

Intentaré no hacer mucho spoiler para quienes no la hayan visto, solo comentaré que la cosa va, a grandes rasgos, de ciencia, relaciones y tiene mucha acción.

La protagonista realiza más de un personaje y me alucina cómo ha sido capaz de ser varias personas no solo cambiando físicamente, sino también adquiriendo muy diferentes personalidades. 
Se puede ver muy bien el cambio de características de cada una, incluso los gestos, las miradas, cada movimiento es muy diferente, así que para mí Tatiana Maslany se merece un aplauso.

Por otro lado, la trama de la serie me ha hecho querer seguir viendo un capítulo y otro y otro más porque no me cansaba, se me hacían muy cortos y he sentido que se acabara.


La mayoría de los personajes principales tienen fuerza por sí solos aunque logren la cima interrelacionandose con los demás.

Cada uno va cambiando según avanzan las temporadas y se nota una evolución alucinante; me gusta sobre todo la de Helena y Delphin.
De esta última tengo que decir que más que una evolución hacia un lugar concreto, su personaje es un poco montaña rusa, va endureciendose  a lo largo de la tercera temporada por el papel de "mala" que adquiere y eso incluso se nota en el peinado y en el vestuario además del carácter y luego vuelve a suavizar en la última cambiando de nuevo la ropa y hasta llevando el pelo más desaliñado.

Es una serie con una trama muy moderna, llena de aspectos muy "de la calle" no se cortan en tener escenas de sexo, drogas, alcohol, homosexualidad, tratándolo todo de una manera muy normal y natural.

Sí que es verdad que algunas de las tramas quedan un poco en el aire, olvidadas sin darles un final concreto, pero nada muy relevante.

La mayoría de las historias sí tienen su final que deja al espectador tranquilo y en paz, por decirlo así.

Yo, como espectadora y lectora, soy de esas personas que quieren y esperan a toda costa el desenlace que aclare todo, un final bien clarito y mejor feliz que amargo.

Curioso, porque como escritora me gusta jugar y que haya momentos de drama en mis historias.

En Orphan black, salvo alguna pérdida dolorosa de personaje al que ya se quería, recibimos un final de trama bastante satisfactorio.

La conclusión para mí es que merece la pena verla, tanto por el trabajazo de Tatiana como por el guión.

Y vosotros, ¿habéis visto la serie? ¿Os gustan las historias de este tipo? Me encantará saber qué opinais porque a mí la serie me ha enganchado de principio a final.

lunes, 23 de julio de 2018

Prefiero ser feliz que llevar razón

Me gustaría echarte en cara que hace más de doce semanas que no me escribes, echarte en cara que odio echarte de menos y que tú no; que la primera semana me costó no escribirte y cuando decidí que no iba a volver a hacerlo hasta que lo hicieras tú, se me hizo aún más largo.

Las primeras semanas lo pensaba cada día, releía las conversaciones, te culpaba, luego te disculpaba; pasó un mes, más de lo que habíamos estado nunca sin hablar.
Luego pasaron dos; a veces volvía a leer los mensajes, lloraba de rabia, de dolor, de impotencia, pensaba que iba a mantenerme firme, fuerte, que no iba a ceder esta vez, que no quería ir detrás de alguien que no quería saber nada de mi, que no me echaba de menos, que no me necesitaba, a quien no parecía aportar nada.

Me molestaba pensar que no ibas a dignarte a hablar, que tu cumpleaños es antes que el mío y que tendría que ser yo, después de todo, quien cediera pasados cinco meses.

Sí, me gustaría echarte en cara que lo paso mal por ti porque te quiero o te quería o te quise, no sé...
Que  cada dia que pasa sigo sin poder creer que haya amanecido otro y siga sin saber nada de ti.

Pienso que eras mucho más para mí que yo para ti, que tantas palabras de cariño no significaba nada y ahora me parecen tan mentira.

Quiero echarte en cara que hay días en los que me autoconvenzo de que me das igual, que no te necesito, que cada vez me importas menos, que mi vida sigue perfectamente igual sin ti que contigo.

Me siento ridicula, supongo que a la gente estas cosas le dan igual y yo soy tan estúpida que tiendo al dramatismo y a la intensidad, a la sensibilidad excesiva y a las emociones desmesuradas.

Quiero a tan pocas personas y creo en menos aún, que pensar en que estoy perdiendo a una de las que me importa, me destroza.

Quiero decirte que hay momentos en los que me duele y me harto de llorar y otros en los que me digo que me da igual todo, que no me importas, que ya no sé si quiero que me hables porque después de eso ¿qué? Ni siquiera sé qué voy a sentir entonces.

Sé que después de tanto tiempo ya nada va a ser como antes, ya no hay vuelta atrás en la vida para algunas cosas.

A veces abro la conversación contigo, no sé muy bien para qué, pienso en romper mi inesperada fuerza de voluntad y escribirte.

El otro dia estabas en línea y fue raro, lo fue porque llevo muchos días demasiado decidida a no esperar más y hablarte pero entonces pienso: ¿y qué coño vas a decirle?

Creo firmemente que cuando alguien quiere a otro, le busca, se preocupa, le habla, le pregunta como está... ese tipo de cosas.

Sinceramente leer en una red social que buscas alguien para hablar y que no te acuerdes de que yo estoy esperandote, me rompe.

Me gustaría echarte en cara que no estás, que lo único que necesitaba era que esta vez vinieras tú...

Entonces recuerdo que no puedo echarte nada en cara, que eres así y que me avisaste, que lo sé, que lo he respetado un año y medio y entonces me siento verdaderamente estúpida. Creo que simplemente es fácil cuando la gente se quiere.

Hace unos días vi un vídeo donde hablaba de un hombre que había estado a punto de morir y tras salvarse decidió cambiar su forma de pensar con respecto a muchas cosas, lo que se me quedó fue: prefiero ser feliz que llevar razón y ahora todo en vida es bastante impredecible.

Y tú... ¿prefieres ser feliz o llevar la razón?

lunes, 9 de julio de 2018

Orgullo LGTBI 2018

Creo que la mayoría sabéis que el 28 de junio es el Día del Orgullo LGTBI; en otras ocasiones he hecho algún post sobre el tema o en el Día de la visibilidad lésbica porque me siento identificada y porque soy un poco reivindicativa sobre los ideales que tengo y en los que creo.

Podría hablar y hacer la disertación de la vida sobre el tema, sobre que todos debemos poder disfrutar de los mismos derechos, que somos iguales, que la orientación sexual no se escoge sino que nacemos con ella, que todos somos personas y que me considero como el resto de humanos.

Estaría bien recordar que hay países donde se mata a las personas por ser lesbianas, gais, bisexuales, transexuales y solo por ese motivo, es decir por amar; en otros sitios se persigue y se encierra en la cárcel, en algunos lugares simplemente no se los tiene mucho en cuenta y afortunadamente en España somos cada vez más iguales a la vista de la ley, llegando incluso a poder casarnos.

Son ideas que está bien tener en cuenta como preámbulo de lo que quería contar en esta entrada. 

En algunas ciudades de nuestro país el día 28 de junio se lee en el ayuntamiento o en algún lugar público el Manifiesto oficial donde habla, entre otras cosas, del trabajo de las administraciones y la lucha de la sociedad por los derechos LGTBI.

Es un paso importante porque no en todas las localidades se hace, aunque es cierto que en muchas otras además de esto se realizan muchas más actividades, un pregón, la marcha por la ciudad, recitales de poesía, charlas, exposiciones y muchas otras cosas en las que todo el mundo puede participar.

En todo este mare magnum la finalidad es clara, la visibilidad que lleve a una normalidad para que dentro de unos años no sea algo extraordinario ni diferente.

La cuestión es que en la ciudad donde vivo también se lee este manifiesto, el alcalde, los concejales y algunas otras figuras políticas se reúnen en la puerta del ayuntamiento donde de iza la bandera del arcoiris.

Hace un par de años lo leyó en primer menor transexual reconocido en Andalucía y el año pasado fue un bailaor internacional nacido en la ciudad.

Este año invitaron al acto a una escritora, que aún siendo madrileña de nacimiento, está afincada en la localidad desde hace muchos años, yo.

¿Imagináis que orgullo, que privilegio, que honor me causó que me propusieran desde el ayuntamiento ser yo la encargada de leer el manifiesto, de decir unas palabras y de izar con el alcalde la bandera del arcoiris?

Fue algo simplemente increíble; enriquecedor como persona el poder aportar a la causa mi granito de arena participando en este Orgullo LGTBI 2018.

¿En tu ciudad se celebra el orgullo LGTBI? ¿Sueles acudir y apoyar la causa?

domingo, 24 de junio de 2018

Cuando Alma perdió a Sol

Sol era este tipo de personas que no se casan con nadie, como se suele decir; independiente, se cree absolutamente autosuficiente y nunca cuenta sus problemas por no molestar, por no cargar a nadie con sus mierdas.

Alma va de independiente aunque en el fondo es incapaz de serlo; hace tanto que no está sola que ya no se acuerda de como debe ser aquello.

Sol es muy social por las redes, habla casi sin dificultad y hasta se atreve a tirar la caña aunque sin mucho resultado real. 
En persona no es nada sociable, le cuesta quedar, mantener una conversación fluida, no sabe ligar y si le gusta a alguien, no se entera.

Alma tiene pocos amigos y los que quiere de verdad, viven demasiado lejos y por eso la distancia es algo que no lleva bien.
Se le da mejor escribir que hablar de tú a tú porque, como ella dice, no tiene mucha calle. Otra cosa es que sea en una cita, ahí ninguna se escapa, simplemente tiene un don.

Sol tiene mucho carácter, normalmente no lo saca pero si la enfadas es un volcán en erupción (se aconseja no provocarla).

Alma odia discutir y piensa que si uno no sigue el juego, pues al final no se acaba discutiendo... pero aún así tiene el defecto de saltar desmesuradamente en el momento más inoportuno, cuando ya no toca.

Sol odia profundamente las injusticias, es extremista y lucha contra el machismo, la xenofobia, el capitalismo o la lgtbfobia, por ejemplo.
Cree en la república, el derecho a la independencia, lucha contra el maltrato animal y tiene una sensibilidad muy arraigada ante los enfermos mentales.

Alma hace tiempo que piensa que es diplomacia y educación, no hipocresía o falsedad cuando hay que tratar a la gente que no nos gusta. 
No cree que la radicalidad arregle el mundo porque los extremos que ansiamos en la juventud, nunca acaban siendo buenos.

Sol suele sentirme mal a menudo, triste, harta de todo lo que le rodea, casi siempre parece rendirse aunque al día siguiente se vuelve a levantar.

Alma tiene demasiada angustia dentro, los miedos le comen, se agobia continuamente y entra en pánico con facilidad.

Sol estaba ahí en el momento adecuado y Alma al conocerse, creyó que la iluminaría en momentos de oscuridad y que la entendería cuando otros no supieran.

Alma le quiso tender la mano y Sol tuvo miedo al principio, ante lo desconocido, ante la decepción, ante la idea de que volviera a suceder lo mismo de siempre.

Sol necesitaba espacio y tiempo y caminar a su propio y único ritmo que se escapaba a la comprensión de los demás.

Alma buscaba continuidad y compromiso, sin presiones ni agobios, pero sí una cierta seguridad de que las personas a quienes quería iban a estar ahí.

Sol prometió que la quería, que Alma hacía su vida mejor, que la hacía sentir bien cuando se descontrolaba, que la echaba de menos cuando no estaba, que quería verla y abrazarla durante mucho tiempo.

Alma le aseguró que valía la pena, que sentía que Sol la calmaba, que tendría para ella respeto y paciencia, que no se marcharía pasara lo que pasara. 

Alma un día pensó que siempre era ella quien lo daba todo y que no sentía la cierta reciprocidad que necesitaba de Sol.

Sol simplemente dejó de recibir noticias de Alma pero no reaccionó de ninguna manera, lo dejó estar.

Sol no se daba cuenta de que con su falta de interés estaba perdiendo a Alma y que muy pronto ya no quedaría nada.

Alma no obtuvo ninguna reacción y dejó de creer que en los mensajes que Sol le mandaba hubiese habido en algún momento algo de real. 

¿Alguna vez tu Alma perdió a su Sol?

lunes, 11 de junio de 2018

Toc Toc

Para empezar a entrar en materia me gustaría explicar que el Trastorno obsesivo compulsivo es un trastorno de la ansiedad que hace que las personas que lo padecen tengan pensamientos persistentes que provocan terror, preocupación, aprensión y que suelen ir asociados con compulsiones o rituales.

Podría extenderme hasta el punto de escribir un ensayo sobre el tema ya que por suerte o por desgracia, sé un rato largo sobre ello.

Sin embargo, voy a plantear el post a partir de la película española Toc Toc; sin hacer demasiado spoiler... en ella una serie de personas que sufren este trastorno acaban juntos en la sala de espera de un psicólogo de renombre.

Sé que la película ha dado bastante de que hablar y he leído algunas reseñas sobre ella. Hace tiempo que la vi pero preferí esperar hasta dar mi opinión; la he vuelto a ver y ahora sí me apetece hablar sobre ella.

Cada personaje tiene una de obsesión y/o compulsión diferente, supongo que para intentar que varios tipos se vean representados aunque lo cierto es que hay varias opiniones médicas sobre el hecho de clasificar o no clasificar tipos de toc. 

Sin embargo mi opinión es que para hacer más fácil la comprensión y evitar dispersar y que quien no sepa del tema se pierda, quizá está bien nombrar algunos de los más frecuentes: 

- Lavadores y limpiadores - tienen obsesión con los gérmenes y virus y demás y tienen que lavarse infinitas veces las manos y tener la casa limpia etc aunque nunca nada parece estar perfecto.
- Verificadores - tienen que comprobarlo todo montones de veces y aún así no suelen quedarse tranquilos; si han cerrado el grifo, una ventana, si han cogido las llaves etc.
- Ordenadores - tienen que ordenar todo según su propio criterio.

Hay muchísimas obsesiones y compulsiones físicas, algunas que ponen los pelos de punta y que pueden parecer increíbles al resto de las personas.

En la película puede parecer que se tratan de forma exagerada y que eso no puede ser posible en la vida real, que esas cosas no existen, que se ha planteado con mal gusto y que provoca risa fácil con una desgracia ajena, con una enfermedad, que es todavía peor.

Es curioso que entre los mismos personajes se extrañan de las obsesiones de los otros cuando ellos tienen algunos comportamientos muy atípicos; son conscientes de que tienen un problema aunque algunos no sabían que eso que les pasa tiene un nombre, Toc, trastorno obsesivo compulsivo.
De hecho, la mayoría presentan más de un tipo, lo que creo que es bastante normal, por lo menos hasta donde yo sé acerca del tema.

Lo cierto es que la película te hace reir inevitablemente en más de una ocasión, ellos mismos a veces se ríen de los otros porque, sinceramente, en ocasiones es que no lo puedes evitar.

A mí me parece que no está hecha con mal gusto ni intención de ofender a las personas que lo padecen, creo más bien que es el espectador quien va a verla como una ofensa o simplemente como un conjunto de historias que en la vida real sufren muchas personas y tras ver la película, quizá nos haga ser un poco más sensibles a las circunstancias de los demás.

Es muy posible que haya personas con Toc que se sientan indignadas, como si se rieran de ellas, como si no se las tratara con respeto; personalmente creo que se trata como es o incluso si apuro, se queda corto en muchos de los síntomas que se sufren en la vida real.

Hay quien tiene Toc y no puede tocar nada sin lavarse las manos al segundo y hay quien debe colocar todo simétrico, o no puede pisar rayas, o debe tocar todo lo verde que ve, o hacer las actividades un número determinado de veces, o repetir lo que hace con un lado del cuerpo y después con el otro, hay quien tiene que rezar veinte padres nuestros cada día, o llevar diez bolis a un examen, hay quien acumula cosas sin sentido aparente, o quien aprende datos irrelevantes, o quien se pregunta por el más allá o quien pregunta de todo a todos o incluso quien duda de todo lo que debe hacer y no consigue estar seguro de nada.

Sé de personas que tienen estos rituales físicos y es algo que les ocupa horas y horas cada día, pero no pueden evitarlos, no hacerlos durante minutos hace que luego pueda desencadenarse su repetición desmesurada, intentar controlarlos delante de la gente es un suplicio y tanto hacerlos como no hacerlos es agotador; nunca pueden estar tranquilas, nunca es suficiente, nunca se pasa el miedo, la intranquilidad, la ansiedad persigue a quien sufre Toc a diario.

Me parece que este tema simplemente merece que se tenga un respeto; quien lo vive sabe que tiene un problema, que no tiene sentido hacer o pensar esas cosas, pero lamentablemente no puede evitarlo, si así fuera no habría tanta gente que lo sufre.

Lo que sí es importante aclarar es que tener manías no es tener Toc, tener pensamientos angustiantes y que se repiten puntualmente no es tener toc; con el toc se sufre más de lo que parece aparentemente y es muy importante pedir ayuda porque no se está loco, solo se tiene un problema y hay que intentar buscarle solución.

lunes, 28 de mayo de 2018

Love is in the air

Estoy agotada, hace un par de día estuvimos de boda y eso de levantarse a las 6.30 para ir a la peluquería y no acostarse hasta las 7 de la mañana del día siguiente para levantarse ni dos horas después, ya no es para mí, el cuerpo no me responde, debe ser que los treinta y... se van notando; lo que me hace mantenerme en mi idea de casarme antes de los 40 jajaja porque sino, no se que va a ser de mi cuerpo.

Hace tiempo que no iba al enlace de dos personas que fueran importantes para mí y estar allí y formar, de alguna manera, parte de todo ello hace que lo sientas más y que signifique mucho.

Fue un día intenso, asistir al ayuntamiento y ver a los novios felices y emocionados, también nerviosos, los familiares más íntimos y unos pocos amigos.
Que firmaran, que se pusieran los anillos, los testigos, mi novia diciéndoles unas palabras y aguantando las lágrimas, yo, leyendo el poema favorito de mi libro de uno de los novios...

Ir a tomar algo todos juntos y verlos ya como marido y marido... increíble y aún no habíamos hecho más que empezar.

Un paseo y comer rápido, por la tarde vestirse, maquillarse, los tacones y otra nueva emoción, la ceremonia en el hotel, con todos los invitados, un amigo común que iba a celebrar el momento, una amiga haciendo las fotos, más intenso todavía.

Los invitados llegando y sentándose en las sillas, pisando la alfombra blanca que tanto nos habían insistido en no pisar, las primeras fotos, la música de fondo... y por fin todos de pie, mirando para atrás, el primer novio del brazo de su madre, con esa cara de emocionado y de nervioso pisando por fin la alfombra blanca y diciéndole: que guapa, a mi novia al pasar por nuestro lado, sí que estaba guapa.

Sonrisas y esperar al otro novio que también se hizo de rogar, todo el mundo revuelto, comentando con los de al lado, bien vestidos, bien peinados, riendo y lamentando haber dejado los pañuelos de papel olvidados. Los que yo llevaba se acabaron inevitablemente en el reparto.

Por fin los dos juntos, el amor se respiraba, una música maravillosa que envolvía todo y las palabras de hermanos, amigos y los novios.
Miraras donde miraras todo eran sonrisas, lágrimas de felicidad y aplausos. Pensé lo maravilloso que era ver una boda con tanta personas que les queremos y deseamos lo mejor, aunque lo mejor y lo tienen, a ellos mismo y el uno al otro.

Volvieron a pisar la alfombra, ya del todo marido y marido y una nube de pompas de jabón les acompañó en el camino.

Fotos, más fotos, un cocktail, el precioso cuadro donde todos los invitados podían poner sus huellas de colores y estar siempre con ellos; la espectacular cena, los regalitos, la música, la barra libre, la chucherías...

Estaban los que no se movían de la mesa, lo que salían a fumar, las que ya no llevaban tacones, los que no se movían del bar, los que seguían haciéndose fotos, los que charlaban, los que bailaban tranquilitos, los que se animaban según iba subiendo el alcohol y la madrugada y los que lo daban todo en la pista ( sí, Jorge, eso va por ti).

Al final nos dieron las mil pero valió la pena, el sueño, el cansancio, los tacones... poder compartir muy de cerca el amor de dos personas, su emoción, su felicidad; no hace falta verse o hablar cada día para alegrarse por los demás y para quererse y en momentos como este se demuestra y se ve.

Creo que sabéis que sois muy importantes para nosotras, que os queremos, que nos gusta estar en vuestras vida y que estéis vosotros y que os deseamos todo lo bueno que mereceis y que nosotras lo veamos o que nos lo conteis, al menos :)

Este post es un pequeño homenaje, un regalo para vosotros; que vivan los novios y que seais muy felices.

lunes, 7 de mayo de 2018

¿Qué es una madre?

Primer domingo de mayo, Día de la madre, las féminas que tienen pequeñajos correteando por la casa reciben dibujos y manualidades varias que han realizado en el colegio; los adolescentes ya más dejados y pasotas quizá se levantan y dice un felicidades, vieja con más o menos entusiasmo; las que ya tienen los hijos adultos reciben llamadas entusiastas o quizá celebran el día haciendo una comilona todos juntos, nietos incluidos.


O quizá no. Tal vez hay madres que con cuatro o cinco hijos no reciben esa llamada de teléfono ni suena el timbre de su casa en todo el día y acaban comiendo cualquier cosa a última hora porque esperaban confiadas que los planes del domingo hubieran sido de otra forma.

A lo mejor hay niños en el colegio que perdieron a su mamá y ven como los compañeros confeccionan, contentos, regalitos mientras ellos no saben donde meterse.
Es posible que otros tengan esperando en casa a dos papá que les quieren y les cuidan sin que les falte de nada y también empiezan a hacerse preguntas.

Este día me provoca muchas reflexiones, no voy a meterme más en un tema que ya desarrollé el año pasado por fecha del Día del padre, pero quería empezar así el post y que cada uno lo tomé como quiera.

Lo que si quería es retomar a santo del día, una iniciativa que empezó hace un par de años y que se llamaba: Iniciativa qué es una madre.

Una marca de leche muy conocida secundada por varios personajes famosos, se quejaron de que la definición de madre de la RAE no era la correcta, demasiado escueta y simplista, que no recogía suficientes características de lo que es en realidad.
Muchísimas persona firmaron solicitando este cambio, montones de mensajes invadieron las redes sociales e igualmente se escribieron bastantes artículos de opinión sobre el tema.

Y si llega mi turno de decir qué es para mí una madre creo que tengo varios pensamientos. Una madre es quien te da a luz, pero una madre también es quien te adopta, quien te acoge... 

Luego tenemos algunas otras circunstancias especiales, si una mujer no puede tener hijos y una donante de óvulos se los da pero no es quien pare ¿quién es la madre? 
Si un hombre soltero o una pareja de gays usan un vientre de alquiler y el hijo los tiene a ellos como progenitores en el libro de familia ¿hay una madre? 


Personalmente creo que una madre es bastante más que una hembra que pare a un ser de su misma especie ¿qué creeis vosotros?

lunes, 30 de abril de 2018

La naturaleza

La naturaleza
siempre será el cobijo del humano,
aunque él no ve más allá de su propio ombligo.

Lástima de ti
que permites todas las barbaries
que se le ocurren
y te revelas en contadas ocasiones
cuando ya es inevitable para poder sobrevivir
y es entonces cuando esa pequeña vida humana
ve que no es el centro del universo
sino que es el último en la escala,
siendo el más horrendo despojo
que puede causar tanto dolor a su propia madre
y a si mismo,
lamentándose siempre a destiempo
y pidiendo disculpas cuando no tiene solución.

Madre,
suelta tu lanza en tus noches oscuras
partiendo el techo en mil pedazos,
limpia las costas con tu escoba para barrer toda suciedad depositada en tus orillas,
aspira, riégalo todo a tu antojo, haznos vibrar como solo tú sabes
para ver la grandeza de tu vida.

Por siempre estarás viva,
tu interior siempre latiendo,
vomitando como hace miles de años sobre Pompeya
pero sobre todo, recuerdanos lo pequeños que somos.




lunes, 23 de abril de 2018

Feria del libro

La primera vez que se celebró la Feria del libro en el país fue en el año 1933 y la organizaron libreros madrileños.

Desde entonces, se ha seguido haciendo cada año (salvo el parón que tuvo por el inicio de la guerra civil) y es una gran costumbre que han ido tomando muchas ciudades españolas.


Es un evento cultural muy importante que reúne libreros, editoriales consolidadas y nuevas e independientes además de a muchos escritores y ávidos lectores donde todos participan y disfrutan de lo que les gusta, los libros.


Es un buen momento para realizar algunas actividades culturales relacionadas con la lectura, como talleres, charlas, recitales y por supuesto, presentaciones de libros.


En la ciudad donde yo vivo se celebra desde el 17 de abril hasta el 6 de mayo y habrá presentaciones de libros, exposiciones, música y baile, lectura de libros y encuentros literarios casi todos los días.


Es una magnífica ocasión para encontrar libros de segunda mano, clásicos, tesoros casi olvidados y las novedades que dan oportunidad de que autores noveles sean un poco más conocidos.

Recuerdo la Feria del libro cuando era jovencita y estaba en Madrid, montones de casetas rodeaban el Retiro y a mí me parecía alucinante.

Desde hace unos años vivo en el sur y cada primavera veo poner las casetas en la Plaza con la misma emoción que antaño o incluso más.

Creo que para cualquier escritor es un sueño hecho realidad estar en una de ellas con su libro, firmando ejemplares y recibiendo cariño de los futuros lectores.


Este es el año, por fin voy a cumplir mi deseo, así que puedo decir, muy feliz, que el miércoles 25 de abril por la tarde, estaré en la Feria del libro de Algeciras con mi poemario, Huevos revueltos para desayunar.
Firmaré libros, compartiré momentos increíbles con otros compañeros y amigos y estaré donde me gusta, rodeada de libros. 

Os espero allí y si no estáis cerca, pasad por las ferias de vuestra ciudad, disfrutad del olor a libros, a ilusión, a esfuerzo, a historias que esperan ser leídas y acogidas en vuestra casa y vuestros corazones, dad oportunidad a los nuevos y no descartéis llevaros alguna reliquia. Que la lectura no se pierda, todo lo contrario. 

lunes, 16 de abril de 2018

El arte está en todas partes

Vivo en una ciudad donde estoy empezando a darme cuenta de que si hablamos de cultura y riqueza, hay a patadas.
Es raro que no me aparezcan eventos en Facebook acerca de presentaciones de libros, conciertos, exposiciones y demás.
De hecho, es muy fácil que coincidan varios el mismo día y tengas que elegir, porque de momento aún no he conseguido estar en dos sitios a la vez.

Muchas veces estos se realizan en lugares oficiales del ayuntamientos, tipo centros documentales y otras salas o sedes de asociaciones del lugar; pero se puede ver que cada vez hay más bares, pubs o cafeterías que abren sus puertas a la cultura y al mundo artístico y me parece algo muy importante.

En ocasiones solo si perteneces a grupos culturales es cuando te enteras de estos eventos, lo que me parece una pena porque he ido a presentaciones de libros donde apenas se llenaba la primera fila y creo que en parte es por la falta de difusión y también porque en vez de unirnos todos por la cultura, hay quienes parecen que se ponen a competir.

La parte extraordinariamente positiva de que cada vez se hagan más cosas en locales de ocio es que, sin saberlo, puedes salir a merendar o a tomar algo después de cenar y llevarte la grata sorpresa de encontrarte con música en directo, con un recital de poesía o con la inauguración de una exposición de pintura.
Si esto hubiera sido en centros del ayuntamiento, no sería posible y pensar en esos vacíos y en esas decepciones, yo que soy escritora y participo en cuantos recitales puedo, me parece que hace que se te quiten las ganas. 
También te decepcionas cuando es en locales porque muchas veces no van tantas personas como esperarías pero al menos te arropan los que han ido allí y se lo han encontrado por casualidad y no resulta tan duro.

La semana pasada me enteré por casualidad de un evento que se celebraba, por la tarde, en un bar del centro de la ciudad y donde nunca había entrado; se trataba de una Jam de poesía y música, la entrada era libre al igual que la participación.
Así que allí estaba yo de las primeras y a horas muy tempranas y para mi sorpresa conocía a algunas personas que asistieron.

La tarde resulto magnifica, mucho mejor de lo que me esperaba, no es que se llenara hasta los topes pero tampoco quedaron demasiadas sillas libres entre espectadores y espontáneos que salimos a recitar.

Verme allí, en un espacio donde poder expresar y donde otras personas te escuchan con atención y después recibir aplausos y cumplidos, no tiene precio, al igual que no lo tiene escuchar a otros con poemas increíbles y relatos que te hacían poner los pelos de punta.
Conocer a gente estupenda que ama lo mismo que tú y con quien te apetece volver a coincidir porque fue una experiencia tan buena que volveremos a repetirla a menudo, incluso que alguien se quede con ganas de más después de escucharte y que te pregunte para llevarse tus poemas a casa, de verdad que solo quien vive esas cosas lo entiende.

Así que estaría genial que cada vez nos uniéramos más por el mundo artístico y compartiéramos arte, cultura y buen gusto y nos enriqueciéramos los unos a los otros.

lunes, 9 de abril de 2018

Quid pro quo

Inicio sesión en una red social, una de varias que tengo porque entre mi vida personal, el blog y haber publicado mi primer libro, acaban siendo unas cuantas.

Veo un mensaje de alguien que no sigo y no me sigue pero que aún así me ha escrito, dice algo así: Buenas tardes, soy X y hago reseñas de libros, me encantaría colaborar contigo y hacer una reseña de tu libro.

Y yo como en otras ocasiones que alguien me escribe preguntando por mi libro, le dije que estaba disponible en papel en la web de la editorial Círculo Rojo y la versión ebook en amazon.

Me siguió, la seguí pero no recibí más respuesta ni interacción conmigo por su parte; días más tarde me puse a hacer un poco de limpieza de la red social por aquello de que hay mucha gente que te sigue, la sigues y después te dejan de seguir, cosa que no entiendo pero que mejor dejaremos para otra entrada porque da para mucho hablar.

El caso es que vi sorprendida que aquella chica del mensaje me había dejado de seguir y por supuesto no había vuelto a dar señales después de que yo la contestara.

Así que yo me planteo, ¿hay gente que te pregunta por tu libro para hacer reseñas, les dices donde hacerse con él y no te contestan mas y te dejan de seguir? 
Ah, ya, la cosa es que esa bloguera esperaba que yo le regalara mi libro y así ella poder leerlo y hacer una reseña y tonta de mí no me había dado cuenta.

Esto me lleva a cuestionarme ciertas cosas y me encantaría la opinión de quienes me leéis porque sé que muchos sois compañeros blogueros, algunos hacéis reseñas de libros, otros sois lectores y algunos también habéis escrito libros.

¿Creéis que es lógico mandar ejemplares de un libro que habéis escrito, a un montón de blogueros para que hagan reseñas y obtener con ello más éxito, más difusión y que a la larga proporcione más ventas y que os conozca mucha gente aunque eso signifique un gran desembolso inicial?
Porque, aquí entre nosotros, los libros no son carísimos pero tampoco son absolutamente baratos.

Imaginad que sois escritores, que publicáis con una editorial tradicional y vuestro libro cuesta unos 14 euros por ejemplo y vuestra ganancia es del 5 por ciento, si tenéis que mandar decenas de libros para reseñas pagados de vuestro propio bolsillo, da bastante dolor, ¿no? 
Mejor aún, ¿y si es con una editorial de auto edición donde todos los gastos han sido sufragados por el mismo autor? No solo es difícil vender los libros para pagar los gastos sino que luego hay que intentar obtener algunos beneficios.

¿Hasta que punto puedes ganar con ello y tener repercusión? ¿Es buena idea perder dinero para luego "supuestamente"ganarlo junto con éxito?

Lo cierto es que las editoriales y los blogueros colaboran juntos en muchas ocasiones, y los segundos reciben libros para hablar sobre ellos y que las editoriales obtengan beneficios con más ventas.

Sé que algunos autores mandan documentos de word u otros formatos con sus historias para que hablen de ellos y lo sé de primera mano porque aquí estoy, soy bloguera y me los han ofrecido.

Entonces, ¿quien se beneficia y gana, blogueros, autores, los dos? Blogs de éxito a costa de autores, por ejemplo noveles, que pierden dinero mientras que los blogs proporcionan beneficios? O los autores son los que se llevan la mejor parte gracias al esfuerzo y trabajo de unas personas que hablan bien de su trabajo en sus espacios?

Sé de muchos blogs donde sus escritores ayudan a los autores sobre los que escriben comprándoles sus libros (y creedme, se agradece) o simplemente van a la biblioteca a proveerse que para eso están también; pero no van a los autores directamente a pedirles un ejemplar de su libro poniéndoles en un compromiso.

Es una reflexión sobre el tema que me apetecía compartir y de verdad que me gustaria saber como lo veis vosotros.